A las 14.50 horas de este lunes, en una sesión que fue declarada como secreta, el director general de la Policía de Investigaciones (PDI), Eduardo Cerna, deberá cerrar la controversia que rodea la precipitada salida de quien fuera la tercera en el escalafón institucional, Consuelo Peña.
Con su explicación, Cerna también deberá enfrentarse a una disyuntiva: ceñirse a la versión que ha dado tanto la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, como el presidente José Antonio Kast de que fue él, como jefe de la institución, quien le pidió la renuncia a Peña o, si como ha trascendido, la instrucción provino de la exfiscal de Tarapacá.
El flanco interno
Esos dos escenarios, no obstante, tienen sus propias dificultades. Apegarse a la versión del Ejecutivo podría debilitar su ascendiente al interior de la institución, debido a que la exprefecta Peña estaba bien evaluada.
La salida de la exsubdirectora de Inteligencia de la PDI fue anómala por, entre otros aspectos, la fecha. Recientemente, en diciembre del año pasado, había sido confirmada en el Alto Mando de la policía civil. Además, los llamados a retiro suelen darse principalmente a inicios o finales de año, por lo que el anuncio del 22 de marzo, en el que la PDI informaba su salida y agradecía “los servicios prestados a la Patria”, causó sorpresa.
El diputado Jaime Araya (IND-PPD), quien citó a Cerna a la Comisión de Seguridad Ciudadana de la Cámara, resaltó que Peña es “una persona de larga trayectoria, intachable, que ha sido bien catalogada por todo el mundo“.

Contradecir a su jefa directa
Por otra parte, contrariar la versión del Gobierno y en particular de su jefa civil tampoco parece viable. Más aún si la versión de Steinert fue respaldada por el mandatario. “El director general de la PDI le solicitó la renuncia”, zanjó Kast el martes pasado en conversación con la Asociación de Radiodifusores de Chile (Archi).
También significaría explicar los sucesos que antecedieron a la salida de Peña, como el oficio del 13 de marzo, a dos días de su llegada a La Moneda, en el que Steinert pidió a Cerna los fundamentos del traslado de funcionarios de la PDI de Tarapacá, que colaboraron con ella en la investigación para desbaratar al clan Chen cuando fungía como fiscal y que Peña desarticuló tras una indagatoria de contrainteligencia. El 20 de marzo, según reveló La Tercera, Steinert habría solicitado al director de la PDI que removiera a la entonces jefa de Inteligencia, lo que terminó concretándose el domingo.
Uno de estos funcionarios trasladados, Mauricio Fuentes, era cercano a Steinert, por lo que la salida de Peña fue leída al interior de la institución como una especie de pasada de cuenta de la ministra entrante.
