El gobernador de la Región Metropolitana, Claudio Orrego, anunció un plan de inversión de $250 millones para la adquisición de pistolas taser destinadas a Carabineros de Chile, en el marco de una iniciativa que busca incorporar dispositivos electrónicos de inmovilización temporal (DEIT) al trabajo policial.
La medida contempla la compra de 60 unidades, además de la capacitación del personal que las utilizará. Según informó la autoridad regional, el objetivo es dotar a la policía de una herramienta de “rango intermedio” que permita reducir el uso de armas letales en situaciones de agresión activa.
Durante la presentación del plan, Orrego cuestionó la demora en la implementación de este tipo de dispositivos en el país, señalando que durante años se han planteado diversas razones técnicas y normativas para postergar su uso. “Nosotros vimos durante muchos años que se hablaba de estos dispositivos, pero no había voluntad política para sacarlo adelante”, afirmó.
El gobernador agregó que las pistolas taser son utilizadas en más de 100 países y que su incorporación en Chile ha sido objeto de discusiones prolongadas. “Se anunció un piloto que nunca se hizo”, sostuvo, apuntando a la falta de avances concretos en administraciones anteriores, incluyendo la del presidente Gabriel Boric.
Desde Carabineros de Chile, el jefe de zona Metropolitana, general inspector Manuel Cifuentes, valoró la iniciativa, destacando que estos dispositivos permitirán inmovilizar temporalmente a personas en casos de agresión contra funcionarios policiales. Asimismo, indicó que su incorporación busca reducir el uso de armamento letal en procedimientos.
El proceso de adquisición se realizará mediante licitación pública, por lo que se estima que los dispositivos podrían estar operativos en un plazo de tres a cuatro meses, una vez completados los procesos administrativos y de capacitación.
Cuál será el protocolo de uso de las pistolas taser
La pistola taser genera una descarga eléctrica lo suficientemente fuerte como para inmovilizar temporalmente a una persona.
En concreto, el protocolo para su uso contempla las siguientes medidas:
- Se debe utilizar el arma solo cuando exista una amenaza real.
- Se deben evitar las descargas repetidas, prolongadas y continuas, así como el uso en el modo de contacto o aturdimiento.
- Está prohibido disparar a zonas sensibles del cuerpo.
- No se permite su empleo con niños, niñas y adolescentes.
