Tres estudiantes de la Universidad Austral (UACh) de Valdivia fueron detenidos tras ser acusados de ser los autores del ataque a la ministra de Ciencia, Ximena Linolao.
Así se confirmó este lunes y, de acuerdo con lo informado, se trata de alumnos de las carreras de Bioquímica, Historia y Antropología.
Según las primeras informaciones, los tres detenidos permanecen en el cuartel de la PDI en la capital de la Región de Los Ríos.
Además, trascendió que se trataría de dos hombres y una mujer, todos estudiantes de la mencionada casa de estudios superiores.
De acuerdo con lo revelado por T13, la detenida por la agresión a Lincolao es una ex dirigente de la Federación de Estudiantes de la UACh de Valdivia.
La querella por el ataque a la ministra Lincolao
El ataque a la ministra Lincolao en la Universidad Austral ocurrió el pasado 8 de abril, cuando la autoridad fue golpeada y mojada durante el trayecto hasta su vehículo.
A raíz de este hecho, el Ejecutivo presentó una querella contra “quienes resulten responsables como autores, cómplices o encubridores“.
En esa línea, se describe cómo sucedieron los hechos antes, durante y después de la agresión a la ministra de Ciencia.
La acción judicial busca que los autores de la agresión sean castigados “con la pena de reclusión menor en su grado medio o multa de once a quince unidades tributarias mensuales (entre 700 mil y un millón de pesos, aproximadamente)”.
Por su parte, un grupo de diputados solicitó a la Fiscalía Nacional que amplíe la investigación por la agresión sufrida por la ministra Ximena Lincolao en la Universidad Austral y que se incorpore el delito de secuestro.
Pedirán las cautelares más gravosas
Al referirse a la detención de los estudiantes, la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, ratificó que se pedirán las cautelares “más gravosas” para los tres detenidos.
“El Ministerio de Seguridad interpuso una querella, vamos a ser parte y concurrir a la audiencia de hoy con el fin de solicitar las medidas cautelares más gravosas para los imputados“, señaló la secretaria de Estado.
“Como Gobierno estamos conscientes de que las manifestaciones pacíficas son un derecho, pero la violencia nunca es aceptable bajo ningún punto de vista, cualquiera sea la demanda. No hay causa justa que justifique agredir a una autoridad o recurrir a la violencia“, recalcó.