A casi dos semanas de la agresión que sufrió la ministra de Ciencias, Ximena Lincolao, en la Universidad Austral (UACh), se dieron a conocer los detalles de la declaración que prestó ante la Brigada de Investigaciones Policiales Especiales Antisecuestros Metropolitana, en la Fiscalía Nacional.
La secretaria de Estado relató lo que vivió el 8 de abril en la comuna de Valdivia, donde estuvo retenida dos horas en el Aula Magna de la casa de estudios, recibió insultos racistas, y un golpe en la cabeza.
Previo a su asistencia a la inauguración del año académico, Lincolao afirmó que el rector de la institución, Egon Montecinos, le advirtió el 7 de abril que “sabía de la posibilidad de una manifestación de estudiantes el próximo día, sin darle mucha importancia y que no me preocupara”, según consigna Meganoticias.
Tras su intervención en la ceremonia, sostuvo que se percató que “que se abre la puerta lateral, acercándose un hombre a ese sector, intentando ingresar personas por ese lugar, saliendo un grupo a contener la situación, cerrando la puerta sin poder hacer ingreso”.
Producto de lo anterior, el acto terminó abruptamente y las personas empezaron a salir. Sin embargo, la ministras y otros presentes “no pudimos salir del auditorio, porque en el hall había estudiantes esperándome de forma violenta”.
Bajo este contexto, la titular de Ciencias mencionó que “logré escuchar a las personas gritando e insultando, diciendo como sal weo… cobarde, no nos vamos ni cagan…, Kast escucha ¡ándate a la chu…!. Además de los gritos, se escuchaba mucho ruido de golpes, empujones en las puertas, empujones a la pared, se escuchaba un material metálico, se escuchaba consignas con mucha rabia y odiosidad, sale weo…, csm, india desclasada, vendida“.
Los detalles de la declaración de la ministra Ximena Lincolao ante Fiscalía
Lincolao relató que esta situación se extendió por cerca de dos horas: “En todo este tiempo, estaba muy nerviosa, muy un momento muy hostil, pensé incluso que nos podían prender fuego adentro del edificio“.
Posterior a la conversación que tuvo con tres estudiantes del establecimiento, buscó salir rápidamente hacia el vehículo. Sin embargo, la turba se dirigió hacia ella y la comitiva mientras gritaban insultos.
“Sentí que me tiraban cosas, y un golpe en mi cabeza con algo metálico, saliendo hacia afuera, viendo las caras de odio de las personas, gritándome insultos, me puse muy nerviosa y en shock. Me gritaban vieja cu…, corran, péguenle, incitando a los demás a agredirme”, expresó.
En medio de ello, Lincolao afirmó que le tiraron agua y la trataron de agredir. Al llegar al automóvil, “por el costado izquierdo abrieron la puerta y esparcieron un spray tratando de ingresar y agredirme”. En aquel momento temió lo peor: “Yo sentí que me querían matar, no había control humano, la cara de odio era descontrolada, y yo sentí que no iba a salir de esa situación viva”.
Al arribar al cuartel de la PDI en Valdivia, la secretaria de Estado aseveró que “estaba bloqueada y shockeada, fueron dos horas difíciles intentando salir, me sentí un rehén, totalmente secuestrada en esa situación, yo nunca sentí que fuese una manifestación pacífica, sentí que era un caos, una anarquía absoluta”.