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“El profesor me dijo que a Coke lo lanzaron”: la declaración clave del Caso Matute

La información que conocía el ex sacerdote estaba protegida por el secreto de confesión, lo que le impedía entregar mayores antecedentes sobre lo que había escuchado respecto del caso.

El Caso de Jorge Matute Johns volvió a generar impacto público tras conocerse nuevos detalles de la declaración judicial del ex sacerdote agustino Andrés San Martín Alvial, figura clave en la investigación por la desaparición del joven universitario ocurrida en 1999 en Concepción.

En su testimonio ante la ministra en visita Carola Rivas, el 4 de octubre de 2014, el religioso relató un episodio que ha vuelto a tomar relevancia. Según su declaración, el académico de la Universidad de Concepción, Mario Quiroz, le habría insinuado el destino del joven mediante gestos y una frase directa: “había sido lanzado”.

San Martín explicó en su relato que, mientras caminaban durante un encuentro, Quiroz le habría dicho: Coke había sido lanzado”, acompañando la afirmación con un gesto de vaivén con las manos, agregando que esto habría ocurrido cerca del lugar donde el sacerdote vivía.

El ex párroco, quien realizó acompañamiento pastoral a la madre de Matute, María Teresa Johns, señaló que la información que conocía estaba protegida por el secreto de confesión, lo que le impedía entregar mayores antecedentes sobre lo que había escuchado respecto del caso.

En su declaración, también detalló que su labor con la familia buscaba apoyo espiritual, afirmando: “la idea era que ella aceptara con resignación la muerte de su hijo”, en referencia al proceso de acompañamiento que realizó durante los años posteriores a la desaparición.

San Martín añadió que su vínculo con el caso se intensificó tras conocer a Mario Quiroz en un seminario, donde ocurrió el intercambio que marcaría su participación en la investigación. Según su testimonio, nunca volvió a profundizar en esa conversación con él.

El sacerdote también descartó haber recibido información formal como parte de una confesión sacramental por parte de Quiroz, asegurando: “Nunca recibí de Quiroz una confesión como sacramento”, y negando haber obtenido antecedentes bajo ese carácter.

Finalmente, el ex párroco sostuvo que su rol estuvo siempre limitado a un acompañamiento pastoral y que su participación en diligencias fue puntual, insistiendo en que nunca buscó intervenir en la investigación judicial del caso que, más de dos décadas después, sigue sin una resolución definitiva.

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