A pocos días de que se cumplan dos años de la desaparición de María Ercira Contreras, adulta mayor de 87 años vista por última vez el 12 de mayo de 2024 en el fundo Las Tórtolas de Limache, la investigación sumó un nuevo antecedente que volvió a generar impacto en el caso.
Durante recientes diligencias realizadas por la Policía de Investigaciones (PDI), peritos encontraron una pequeña mancha de sangre humana al interior de una vivienda particular ubicada en el recinto donde desapareció la mujer.
El hallazgo fue realizado específicamente en la vivienda utilizada por Jacinto Ayala, cuidador del fundo, situada a unos 160 metros del restaurante donde María Ercira participaba de un almuerzo familiar por el Día de la Madre.
Según antecedentes de la investigación, los detectives aplicaron pruebas especializadas en un mesón de madera de la cocina del inmueble, confirmando que la sustancia correspondía a sangre humana.
Ahora, los investigadores esperan los resultados de pericias biológicas para determinar si existe alguna relación entre la muestra encontrada y las personas vinculadas al lugar.
El operativo formó parte de una serie de diligencias ordenadas por la Fiscalía de Limache, luego de que la causa permaneciera bajo reserva durante varios meses. A fines de 2025 y comienzos de este año, se retomaron interrogatorios a carabineros, bomberos y testigos que participaron en la búsqueda inicial de la adulta mayor.
En paralelo, nuevas declaraciones incorporadas a la carpeta investigativa revelaron situaciones que llamaron la atención de los investigadores. Uno de los funcionarios policiales que participó en los rastreos aseguró que familiares comentaron haber recibido información de un supuesto vidente, quien afirmó que la mujer estaría en el sector Parque Brasil de Limache. Sin embargo, la búsqueda en ese lugar no entregó resultados.
Otro de los puntos que sigue generando dudas es el funcionamiento de las cámaras de seguridad del fundo. El técnico encargado de los equipos declaró que una de las cámaras que apuntaba hacia el estacionamiento presentaba fallas y, en ocasiones, “se iba a negro”. Además, indicó que las grabaciones eran sobrescritas automáticamente cada siete días.
Mientras la Fiscalía continúa revisando peritajes y declaraciones, la familia de María Ercira mantiene sus cuestionamientos respecto al avance de la investigación. Su abogado, Juan Carlos Manríquez, afirmó que varias diligencias se realizaron demasiado tarde y reconoció que el entorno familiar enfrenta el proceso con “desazón y desesperanza”, a la espera de resultados que permitan esclarecer qué ocurrió con la adulta mayor desaparecida.