Después de una década la calidad de vida en las ciudades del país muestra un estancamiento e incluso retroceso . Así lo revela el Índice de Calidad de Vida Urbana (ICVU) 2025 -elaborado por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) y la Pontificia Universidad Católica-, que evidencia un aumento en el número de comunas con desempeño bajo y escasos avances generalizados.
El ICVU -mide a 99 comunas que concentran cerca del 80% de la población del país- considera las condiciones laborales, el ambiente de negocios, conectividad y movilidad, la salud y medioambiente, vivienda y entorno, y las condiciones socioculturales.
En concreto, las comunas en nivel bajo pasaron de 31 en 2015 a 39 en 2025, mientras que las de nivel medio bajo disminuyeron de 44 a 33, lo que refleja un desplazamiento hacia peores condiciones. En paralelo, solo 14 comunas -14,1% del total- lograron mejorar su nivel en estos diez años, frente a 18,2% que retrocedió y 67,7% que se mantuvo sin cambios.
El informe, da cuenta de una baja movilidad en la calidad de vida urbana, donde las mejoras son acotadas y el deterioro se concentra en variables clave para el bienestar cotidiano de la población.
Ciudades, casos como Antofagasta, Copiapó y Arica evidencian retrocesos, mientras que solo excepciones como Rengo y Coyhaique que logran mejoras significativas.
En el Gran Santiago, los resultados del ICVU 2025 reflejan una persistente brecha interna y escasos avances en la última década. De las 28 comunas analizadas en la Región Metropolitana, 13 se ubican en nivel bajo de calidad de vida urbana: Paine, Conchalí, Lo Prado, Padre Hurtado, Pedro Aguirre Cerda, La Granja, El Bosque, La Pintana, Melipilla, Lo Espejo, San Ramón, Cerro Navia y Lo Espejo. En contraste, solo 9 alcanzan nivel alto. -concentradas principalmente en el sector oriente.
Mala conexión
Por dimensiones, el informe identifica a la conectividad y movilidad como el ámbito más deteriorado: el 77,8% de las comunas que bajan de nivel lo hacen, en parte, por retrocesos en variables asociadas al transporte, como tiempos de viaje, costos y calidad del sistema público. A ello se suma el debilitamiento del entorno económico local, con caídas en indicadores ligados a Pymes, apertura de empresas y recaudación municipal.
También se observan retrocesos en condiciones socioculturales, particularmente en participación ciudadana y fenómenos de violencia, lo que da cuenta de un deterioro del tejido social en distintos territorios.
En la Región Metropolitana 31% de las comunas se mantiene en nivel bajo y cerca del 80% no registra cambios en la década, reflejando una dinámica de estancamiento más que de avance.
A partir de estos resultados, el informe advierte la necesidad de reforzar políticas públicas orientadas a mejorar el transporte público, fortalecer el desarrollo económico local y recuperar la cohesión social, como ejes clave para revertir el deterioro observado y evitar que las brechas territoriales continúen profundizándose en los próximos años.