Para el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, no hacía falta un acuerdo en la megarreforma: bastaba con la mitad más uno. Esa convicción marcó el pulso de toda la jornada de este miércoles y terminó imponiéndose sobre la presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), que buscaba postergar la votación para sumar apoyos más allá del oficialismo.
Pasadas las 19.00 horas, la testera abrió la votación en general del proyecto de reconstrucción y reactivación económica del Presidente José Antonio Kast. El proyecto sorteó el trámite con lo justo: 26 votos a favor, 23 en contra y una abstención. Con ese resultado, la iniciativa quedó habilitada para continuar su discusión en particular en la Comisión de Hacienda y luego en las instancias de Trabajo y Medio Ambiente.
La presidenta del Senado había planteado el lunes la conveniencia de tomarse algunos días más para dar una base de apoyo más amplia a la reforma. Núñez, de hecho, insistió hasta el final en retrasar la votación para sumar al Socialismo Democrático o, de manera más realista, a los senadores del PPD. Quiroz, en cambio, no se movió de la fecha que había fijado y mantuvo el calendario original del Ejecutivo.
La mañana del miércoles, en la previa de la votación, el titular de Hacienda reiteró la necesidad de avanzar. “Si uno se queda en el escenario contrafactual y dice ‘qué pasa si no hacemos esto’, la verdad es que el escenario es insostenible porque la única forma de resolver los temas fiscales es el crecimiento”, afirmó.
El portazo al PS
Una opción que se exploró esta semana —sin mucho entusiasmo ni expectativas— fue un acuerdo con el Partido Socialista, pero quedó descartada tras una tensa reunión el lunes en La Moneda, a la que se sumó el Frente Amplio. En esa cita, Quiroz volvió a rechazar los planteamientos que los socialistas le habían presentado por escrito.
De todas formas, la presidenta del PS, Paulina Vodanovic, alcanzó a ofrecer una fórmula para destrabar la discusión: suspender la votación del miércoles y abrir una mesa técnica durante la semana distrital. Quiroz respondió que el momento para acercar posturas sería la discusión en particular en la Comisión de Hacienda.
Tras constatar que su propuesta había sido desechada, Vodanovic endureció el discurso en un seminario que compartió con el titular de Hacienda. “Como yo me caracterizo por ser sincera, siento decirles que aquí diálogo no ha habido, no va a haber y está bien que votemos hoy día. No tengo ningún problema en que votemos”, dijo.
Araya abre puerta a acauerdo
Descartado el PS, la apuesta del Ejecutivo se trasladó al PPD. La Moneda mandató a la ministra del Medio Ambiente, Francisca Toledo, para acercarse a los cuatro senadores de esa bancada, que objetaban los cambios a los procedimientos ambientales del proyecto. El martes, los senadores Pedro Araya y Ximena Órdenes se reunieron con Quiroz en las oficinas del Gobierno en el Congreso.
El gesto se tradujo en la única novedad de la votación: la abstención de Araya. El senador explicó su votación como una apuesta por un acuerdo transversal, aun cuando el Ejecutivo no había hecho ninguna concesión. En la sala había advertido que en las modificaciones a la institucionalidad ambiental “pareciera existir una peligrosa tendencia a confundir modernización con debilitamiento institucional”.
Eso sí, en la oposición apuntan a la cruzada de Araya por desmarcarse del FA y el PC como la motivación de su voto de abstención.
Los votos 25 y 26, que dieron la mayoría, estuvieron a cargo de los senadores Matías Walker y Miguel Ángel Calisto (independientes pro Demócratas asociados a Evópoli). En todo caso, esos votos ya estaban en el bolsillo de La Moneda.
Lo que viene
La discusión en particular abre un plazo de indicaciones hasta el 6 de julio. Allí el Gobierno espera ensanchar su respaldo. “Vamos a ir ampliando nuestra base de apoyo y vamos a terminar con un proyecto que (…) le va a cambiar la cara al futuro de nuestro país”, sostuvo Quiroz tras la votación.
El resultado fue valorado por Kast desde La Moneda: “Es una gran noticia. Ahora vendrá el debate artículo por artículo”.
La sesión, en todo caso, tuvo momentos de tensión, como el cruce entre el senador Daniel Núñez (PC) y Quiroz, a quien acusó de haberse ganado “el título del Robin Hood de los ricos”.