El fiscal nacional Ángel Valencia ordenó un operativo en las dependencias del Ministerio Público tras el hallazgo de restos de cocaína en uno de los baños de la Fiscalía Centro Norte.
A raíz de eso es que solicitó medidas intrusivas al OS7 de Carabineros en el edificio de la Fiscalía Nacional, provocando la molestia de la asociación de funcionarios.
Según dio a conocer BioBioChile, la droga fue encontrada el pasado 21 de enero, siendo dos días después cuando se llevó a cabo la incursión de efectivos policiales, la cual incluyó el uso de perros antidrogas.
El recorrido de los canes incluyó oficinas, pasillos y espacios comunes en búsqueda de sustancias ilícitas. Dicho procedimiento provocó que la Asociación Nacional de Funcionarios del Ministerio Público (ANFUMIP) acusara que se cometió una vulneración de derechos fundamentales, lo que los llevó a presentar una tutela laboral contra el organismo.
“Si hay algo que no se puede tolerar…”
El ministro de Seguridad, Martín Arrau, defendió el operativo ordenado por Ángel Valencia en la Fiscalía, sosteniendo que “las cosas que uno hace muchas veces generan molestia. Es la función de una autoridad ejercer el mando”.
En esa misma línea indicó que “efectivamente, cuando estamos en instituciones de orden y seguridad, cuando estamos en instituciones de persecución penal, en ese caso, si hay algo que no se puede tolerar es la corrupción y la dependencia de las drogas, porque estamos precisamente persiguiendo eso”.
“Cuando tenemos a funcionarios potencialmente que podrían estar vinculados con actos ilícitos, ¿qué garantía tenemos de cumplir nuestro deber? En el Ministerio de Seguridad también estamos incorporando eso, espero en las próximas horas un listado de exigencias a los funcionarios bastante mayor que en otros ministerios”, agregó.