El Gobierno entregó una nueva actualización sobre las zanjas que forman parte del Plan Escudo Fronterizo, iniciativa destinada a reforzar la seguridad en la zona norte del país mediante barreras físicas que contribuyan a combatir diversos delitos vinculados a la frontera.
Según informó el Ejecutivo, la zanja construida en el sector de Chacalluta, en la región de Arica y Parinacota, ya alcanzó el 100% de la extensión comprometida, equivalente a 6.751 metros. En tanto, la intervención que se desarrolla en Colchane, región de Tarapacá, registra un avance de 63,3%, lo que corresponde a 4,179 kilómetros de un total proyectado de 6,6 kilómetros.
La finalidad de estas obras es fortalecer el control territorial y dificultar la comisión de delitos como el narcotráfico, el robo de vehículos, el contrabando y el ingreso o salida irregular de personas por pasos no habilitados.
En Chacalluta, los trabajos enfrentaron desafíos durante las primeras etapas debido a las características del terreno. No obstante, las condiciones del suelo permitieron mejorar la estabilidad de la excavación, reduciendo la necesidad de ampliar los taludes y facilitando el desarrollo de la obra.
Actualmente, en ese sector solo se realizan labores complementarias, entre ellas la habilitación de accesos para maquinaria, limpieza del área y retiro del material acumulado, con el objetivo de finalizar los últimos detalles del proyecto.
En el caso de Colchane, las faenas continúan con apoyo de maquinaria pesada, incluyendo bulldozers, excavadoras, retroexcavadoras, motoniveladoras, cargadores frontales, camiones aljibe y camiones tolva, equipos que han permitido mantener el ritmo de ejecución de una de las principales obras contempladas en el plan de seguridad fronteriza.
Con estas intervenciones, el Ejecutivo busca reforzar la vigilancia en puntos estratégicos de la frontera norte y complementar el trabajo que desarrollan las policías y las Fuerzas Armadas en el resguardo del territorio nacional.