“En un momento, había como 30 personas persiguiéndome, entonces yo apagué la cámara y corrí. Entramos a un lugar en que de verdad no se podía entrar”, relata a EL DÍNAMO el streamer José Luis Lillo, más conocido como NS o En Algún Lugar, sobre una de las experiencias más intensas que vivió desde que transmite en vivo sus recorridos nocturnos por las poblaciones de Santiago. Esto, mientras más de 3.000 personas lo “acompañan” desde sus teléfonos y siguen atentos cada paso.
Las caminatas en vivo o IRL (In Real Life) cada vez ganan más adeptos en redes sociales, donde miles de usuarios siguen los recorridos nocturnos que creadores de contenido realizan en diversos puntos de la Región Metropolitana, con la intriga de qué es lo que puede pasar. El Centro de Santiago, Estación Central, La Vega y poblaciones ubicadas en Puente Alto, La Pintana o Cerro Navia son parte de los lugares que suelen visitar para mostrar “distintas realidades”. También han recorrido sectores de Providencia, Las Condes y Vitacura.
“En los lives siempre pasa algo. Puede haber un choque, puede haber una pelea, puede haber un accidente, un incendio, un intento de asalto hacia mí o a otra persona. Todas las cosas que van pasando son orgánicas, buenas y malas”, resume Franko Lagos (ElKofran), quien cuenta con más de 90 mil seguidores y desde 2024 recorre los principales puntos de Santiago Centro. Una vez se encontró de sorpresa con el entonces presidente Gabriel Boric caminando por la calle: “Fue muy icónico y espontáneo”.
El “boom” del contenido IRL en Chile
Proveniente de Talcahuano, ElKofran comenta que su principal motivación es que la gente que no conoce Santiago, ya sea porque es de provincia o del extranjero, pueda hacerse una idea gracias a sus transmisiones.
“Estoy conectando esta realidad con gente que no conoce la ciudad. Me preguntan si pueden caminar por ahí o qué hay de interesante. No solamente mostramos lo peligroso, mostramos la vida que tiene una ciudad en la noche. Por ejemplo: ¿hay vida nocturna, hay seguridad, hay iluminación por esta calle, hay eventos, hay música, hay peleas…? Más que ver un lugar peligroso, es mostrar toda la realidad de Chile, para ir viendo cómo realmente va funcionando el país”, explica.
Lagos afirma que mucha gente se está uniendo a esta tendencia. “Se están dando cuenta de que es un contenido que aporta a la sociedad. Pueden ver una realidad que no aparece en otros medios y cómo realmente está Santiago de noche”.

Entre los lugares que suele recorrer se encuentran Estación Central, Barrio Meiggs, La Vega, Patronato y Bellavista. “Lo que más pide la gente es el Centro de Santiago, ya que da mucho miedo y da muchas situaciones”, dice.
La percepción de seguridad en el Centro de Santiago
ElKofran asegura que “el Centro es un lugar demasiado inestable en las noches”. Y agrega que “hace dos años sí se sentía esa sensación de abandono, cosa que también me comentaban los seguidores que vivían por acá”.
Desde octubre de 2025, afirma, se ha notado mayor presencia policial, sobre todo en Mapocho y Cal y Canto. “Están poniendo puntos fijos de Carabineros y también de seguridad municipal. Pero hay días en que todavía se siente muy abandonado Santiago, especialmente los domingos y lunes”, sostiene.

¿Cuáles son las zonas más complejas? “Cuesta mucho caminar por Avenida Matta, Barrio Franklin y entre Unión Latinoamericana y San Alberto Hurtado… Últimamente lo que más me ha impresionado es lo complicado que está el Barrio Brasil. Fui dos semanas seguidas y las dos veces trataron de robarme el celular. Es un sector abandonado, se nota que mucha gente ya no está yendo”.
Durante sus travesías por la capital, destaca que “hemos visto robos, gente corriendo detrás de un repartidor (“me robó el celular, me robó el celular“) y antes también se veía mucha gente corriendo por el Parque Forestal”. En los últimos dos años ha sufrido siete intentos de robo.
¿Cómo es la realidad nocturna de las poblaciones?
A diferencia de Franko, José Luis (En Algún Lugar en TikTok) se ha enfocado en mostrar la realidad de las poblaciones de la RM. “He grabado la Toma de Cerrillos, la Villa Francia, Villa O’Higgins, en San Gregorio, La Pintana, Santo Tomás, La Orquesta, Puente Alto, Bajos de Mena y Cerro Navia. Yo grabo las poblaciones. El lugar que la tele no puede mostrar, lo muestro yo“, afirma.
José Luis sostiene que estos sectores “no son tan peligrosos en la noche; tú puedes caminar. Yo he estado en Bajos de Mena a las 3 de la mañana grabando… La delincuencia existe, pero en la población lo que más se ve es la drogadicción y desde ahí nace un poco la delincuencia”.
NS cuenta que el enfoque que le ha dado a sus transmisiones es que “no toda la gente de las poblas es mala. De hecho, yo del 100% de las poblaciones que he grabado, en una o dos he tenido problemas, y han sido problemas fortuitos que tal vez igual me los he ganado porque he entrado a lugares donde no puedo estar grabando. De repente, el Centro es más peligroso que la pobla porque en el Centro está todo el día el motochorro, el lanzazo… En la pobla es raro eso, no se ve casi nunca”.
En cuanto a la seguridad que se aprecia en estos lugares, Lillo asegura que si bien se ven patrullas municipales, “no hay mucha seguridad en la noche, de repente se ve a la policía con las luces apagadas en el auto, pero nada más que eso”.
Para José Luis, “los lives están fuera de control. He tenido 3.900 personas conectadas en vivo, pegadas, viéndome durante tres horas”. Esto lo ha llevado a cambiar el enfoque de sus transmisiones. “Tengo un público bien mayor y niños también”, explica.
“Gracias a este nuevo enfoque, yo entré a la población La Orquesta (La Pintana) y salió mucha gente a saludar, fue muy distinto a lo que yo pensaba. Eso se ha dado en las poblaciones, a la gente le gusta que uno muestre su barrio, que jamás lo han visto otras personas. A la gente le gusta decir aquí no todos somos malos“.
El riesgo que implica caminar con la cámara
Sin embargo, el creador de contenido asevera que sí ha atravesado situaciones difíciles en medio de estas transmisiones. “Una vez en La Pintana, me vieron grabando unos cabros en la plaza y como que me intentaron atacar. Pero lo más complicado fue hace poco en Cerro Navia, una noche había como 30 personas persiguiéndome. Yo apagué la cámara, corrí y miré para atrás, y era como que se había juntado toda una parte de la población, era mucha gente. Había tres tipos en bicicleta al lado mío, otro en moto… ellos podrían haberme hecho algo perfectamente, pero yo creo solo querían mostrar que ese lugar era brígido“.
Dejando de lado estos casos aislados, y a raíz del apoyo que han recibido sus transmisiones, José Luis planea recorrer otras regiones y explorar otro tipo de formatos. “Estos últimos días he transmitido por la mañana. He hecho como un matinal en la calle y me ha visto mucha gente. Entonces como que hemos cambiado un poco y ahí voy experimentando y tratando de hacer cosas nuevas”.