Un insólito caso se dio a conocer en los últimos días luego de que un estadounidense presentara una querella por estafa contra una modelo de OnlyFans que reside en el país.
La historia es protagonizada por Christopher Barnett, de 33 años, quien reside en Carolina del Norte y que acusa a la mujer de estafa tras haber iniciado una relación a distancia, la cual habría tenido solo fines económicos entre junio y octubre de 2025.
Según consignó BioBioChile, el sujeto explicó que conoció a Elyschuu una vez que accedió a comprar su contenido en la plataforma para adultos.
En la acción judicial presentada en el Octavo Juzgado de Garantía, consignó que “mantuvimos contacto permanente y sostenido con (…), quien era una mujer que se presentó como emocionalmente involucrada en una relación afectiva formal, monógama y exclusiva conmigo, generando un vínculo de confianza, cercanía emocional y dependencia afectiva progresiva”.
“Tuvimos una relación supuestamente amorosa, donde ella me indicaba que era yo la única persona que tenía en aquel momento“, añadió.
En esa misma línea, la acusó de usar “un discurso reiterado en el tiempo de exclusividad emocional, proyección de una relación futura y supuesta intimidad sentimental, todo ello con objeto de ganar mi confianza”, para que creyera que “se trataba de una relación real, honesta y recíproca de ella hacia mi persona“.
El estadounidense aseguró en la querella que en ese momento fue cuando la modelo de OnlyFans comenzó a pedir dinero. “Aprovechando dicha confianza que ella construyó en mí, la querellada comenzó a relatarme una serie de supuestas emergencias financieras, dificultades personales graves, problemas económicos urgentes y situaciones de necesidad, solicitando mi ayuda económica directa. Estas solicitudes se realizaron fuera de plataformas formales, mediante transferencias de dinero a través de PayPal, Wise y otros servicios de transferencia internacional”, precisó.
En total, el sujeto le envió un total de 12 mil dólares, equivalente a más de $11 millones. “Producto del engaño descrito, yo fui creyendo en la veracidad de los relatos y en la existencia real de la relación afectiva, ante lo cual procedí, a solicitud de ella, a enviar sumas significativas de dinero, en fechas sucesivas y por distintos medios de pago, generándose una disposición patrimonial directa y verificable, con el consiguiente perjuicio económico… Yo jamás habría realizado dichas transferencias de no haber mediado el engaño emocional deliberado y la falsa representación de una relación sentimental auténtica”, señaló.
Incluso, “muchas veces yo hice algunos depósitos sin que ella me lo pidiera, pero era por los mismos hechos principales que ella mencionaba de precariedad en su propia manutención”.
Una vez que terminó la relación, se dio cuenta de que la mujer vivía con otro hombre, con quien tenía una relación de años. “Este antecedente demuestra que la relación sentimental conmigo nunca existió, sino (fue) instrumental, utilizada exclusivamente como medio de engaño para apropiarse de mi dinero”, indicó.