La Defensoría de la Niñez presentó una denuncia ante la Fiscalía Regional de Los Lagos por “graves hechos” que habrían ocurrido esta semana al interior del Liceo Rayen Mapu de Quellón.
Según dio a conocer el organismo, el lunes 17 de agosto funcionarios de Carabineros “habrían realizado revisiones corporales a estudiantes adolescentes, bajando sus prendas de vestir como método de revisión y exponiéndolos frente a otros estudiantes y funcionarios del establecimiento”.
El liceo de Quellón emitió un comunicado informando que esta situación ocurrió durante la jornada escolar de la tarde, en el contexto de un procedimiento policial desarrollado al interior de un curso de segundo medio.
“Los antecedentes conocidos son de extrema gravedad, especialmente porque se trata de actuaciones atribuidas a agentes del Estado respecto de adolescentes y al interior de un establecimiento educacional. Las policías tienen una obligación especial de respetar y proteger los derechos de niños, niñas y adolescentes en todo procedimiento en que se vean involucrados, particularmente su dignidad e integridad física y psíquica”, sostuvo el defensor de la Niñez, Anuar Quesille.
Las acciones de la Defensoría de la Niñez ante la vulneración que habrían sufrido estudiantes de un liceo de Quellón
En este marco, desde la Defensoría de la Niñez precisaron que la denuncia solicita al Ministerio Público investigar hechos que podrían constituir los delitos de apremios ilegítimos u otros tratos crueles, inhumanos y degradantes, y vejación injusta, sin perjuicio de otras calificaciones jurídicas que puedan determinarse durante la investigación.
Además de pedir la apertura de la investigación, el organismo solicitó que los estudiantes afectados sean derivados a la Unidad de Víctimas y Testigos de la Fiscalía Regional de Los Lagos, con el objetivo de evaluar sus necesidades de atención y protección, así como el seguimiento de las acciones de reparación que correspondan, en coordinación con profesionales del establecimiento educacional y sus cuidadores legales.
En medio de ello, la entidad detalló que están tomando contacto con alumnos y autoridades del liceo para seguir recabando antecedentes que determinen las circunstancias en que ocurrieron los hechos y evaluar otras acciones, dentro del ámbito de sus competencias.
“La existencia de un procedimiento policial no suspende los derechos de niños, niñas y adolescentes. Por el contrario, cuando agentes del Estado intervienen respecto de ellos existe un deber reforzado de resguardar su dignidad, integridad y protección frente a cualquier forma de violencia o trato degradante”, sentenció Quesille.