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Refuerzan seguridad en el cerro San Cristóbal por cruising, consumo de drogas y fogatas en sectores de difícil acceso

Carabineros y la Municipalidad de Providencia mantienen un trabajo coordinado que incluye patrullajes terrestres, recorridos con personal montado y perros adiestrados.

Un amplio despliegue de seguridad se mantiene en el Parque Metropolitano de Santiago (Parquemet) debido a diversas incivilidades detectadas en sectores apartados del cerro San Cristóbal, entre ellas el denominado cruising, práctica que consiste en buscar encuentros sexuales casuales con otras personas en espacios públicos.

La situación ha generado preocupación entre vecinos, guardaparques y equipos de seguridad, debido a que los episodios se repetirían en determinadas zonas del cerro.

De acuerdo con los antecedentes entregados por personal del recinto, en algunos puntos se han encontrado preservativos y pañuelos desechables, mientras que los operativos también han permitido detectar consumo de alcohol y drogas, fogatas, basura y personas que ingresan a sectores no habilitados.

Debido a lo anterior, el teniente de Carabineros Francisco Cabezas sostuvo que “eventualmente podría constituir el delito de ofensa a la moral y a las buenas costumbres, que está establecido en nuestro código y por lo tanto las personas podrían ser detenidas”.

Para enfrentar estas situaciones, Parquemet, Carabineros y la Municipalidad de Providencia mantienen un trabajo coordinado que incluye patrullajes terrestres, recorridos con personal montado y perros adiestrados.

A esto se suma un sistema tecnológico compuesto por 182 cámaras de alta resolución y drones equipados con sensores térmicos y altavoces, capaces de emitir mensajes de advertencia en tiempo real.

Según los antecedentes recopilados durante las fiscalizaciones, el teniente Francisco Cabezas señaló que “han habido grupos de hasta diez personas que se han juntado”. Los equipos de seguridad buscan además impedir que estas actividades se desarrollen cerca de lugares frecuentados por visitantes y menores de edad.

Asimismo, las autoridades recalcaron que quienes ingresan de noche a sectores de difícil acceso se exponen a accidentes por las pendientes, la escasa iluminación y las complicaciones que existen para efectuar eventuales rescates.

Con la vigilancia aérea y terrestre funcionando de manera permanente, las autoridades buscan reducir estas conductas y reforzar la seguridad dentro de las más de 700 hectáreas del Parque Metropolitano. La intervención contempla la fiscalización de distintas incivilidades y el resguardo de quienes visitan diariamente este importante pulmón verde de Santiago.

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