El fenómeno migratorio atraviesa diversos ámbitos de la vida nacional, desde el tema de la seguridad al acceso al trabajo y la educación, pasando por los beneficios sociales, las relaciones personales e incluso la discriminación que existe en cuanto al país de origen de los inmigrantes que llegan a Chile, según reveló la última encuesta Migración y Democracia UDP 2026.
Un trabajo que “deja en claro que la mirada sobre la migración no es en blanco y negro“, le dice a EL DÍNAMO Patricio Fernández, director de Democracia UDP, entidad que realizó el sondeo junto a Feedback.
Uno de los aspectos más llamativos es la percepción mayoritaria en cuanto a que la migración del pasado era mejor, pues antes eran menos, ingresaban cumpliendo las reglas e hicieron un aporte superior al país que las actuales, según apuntaron los consultados.
En esa línea, el 56% respalda iniciar un procedimiento de expulsión ante ingresos irregulares, pero evaluando previamente cada situación, en tanto que un 42% apoya la expulsión inmediata y sin revisión de cada caso.
“Una primera cosa que habría que decir es que la migración no es un problema unívoco ni es para los chilenos simplemente un problema, sino que también, en muchos casos, una necesidad y una oportunidad“, añade.
Sobre las emociones que les despiertan los inmigrantes, el sondeo mostró que un 56% aludió a preocupación, rechazo, miedo y rabia (2%), en tanto que el 30% apeló a la empatía, interés, alegría y esperanza. Para el 8%, por su parte, la sensación es de indiferencia.

Pese a lo anterior, el 76% estima que toda persona tiene derecho a migrar a otro país, aunque, a la vez, el 74% cree que cada país tiene derecho a decidir quién puede ingresar.
Orden y reglas claras para la migración
“La inmensa mayoría de los encuestados no considera que se debe lisa y llanamente impedir la entrada de los migrantes, sino más bien pide orden, que el Estado se imponga y establezca reglas claras que los migrantes estén llamados y obligados a obedecer”, apunta Fernández.
Respecto de este tema, el 70% se muestra a favor de que solo a algunas o a pocas personas se les debería dejar venir a vivir en el país, mientras que el 20% dice que a muchas.

En el ámbito de las preocupaciones que genera la migración, el 38% considera que la principal prioridad frente al tema es la persecución del crimen organizado y el tráfico de migrantes, seguido de un 34% que apunta al fortalecimiento del control fronterizo.
Al respecto, el director de Democracia UDP dice que aquello “dialoga muy fuertemente con que Chile es uno de los países con mayor percepción de inseguridad, lo que tiene mucho más que ver con el cambio interno en el país que se ha producido en el tipo de criminalidad que vivimos en las últimas dos décadas, más que con que Chile sea efectivamente un país particularmente inseguro en el contexto latinoamericano y mundial”.
Manifiesta, a la vez, que “esto ha sido el motivo de las campañas políticas en el último tiempo y se ha vinculado, de una manera no precisamente rigurosa, el aumento del crimen únicamente con el incremento de la ola migratoria. De alguna manera, lo que nosotros en este estudio hemos intentado hacer es justamente agrandar y ampliar esa mirada”.
Según el sondeo, el 61% considera que el impacto que ha tenido la migración en los últimos diez años en Chile es negativo o muy negativo, frente al 17% que lo considera positivo.

A la vez, la encuesta muestra que el 70% indica que las personas migrantes actúan como si algunas normas chilenas no les correspondieran, pese a lo cual el 77% se mostró de acuerdo con que las personas migrantes deberían ser tratadas con respeto por las autoridades chilenas.
No obstante, también existe una valoración positiva en cuanto a que las personas migrantes cubren la necesidad de trabajadores en el país.
“Se le da alto valor a su aporte en distintos ámbitos, por ejemplo, de la economía. Un 56% considera que los migrantes cumplen necesidades laborales del país, un 42% que impulsan nuevos emprendimientos, y un 40% señala que aportan al desarrollo económico nacional. Se les reconoce un aporte importantísimo a la agricultura (67%) y en transporte y logística (62%), en comercio (61%). Y también se valora su aporte en la gastronomía“, puntualiza.

Chilenos asumen su discriminación ante los migrantes
En cuanto a la discriminación hacia los migrantes, el sondeo reveló que el 75% percibe que en Chile se segrega según el país de origen y la profesión, y el 64% considera que las personas migrantes de piel oscura reciben peor trato que las de piel más clara.
“Hay algo que es doloroso reconocer, pero los chilenos mezclan o se mezcla de pronto en los encuestados algo que algunos podrían querer ver como xenofobia, con algo que podríamos ver también como clasismo o cierto racismo“, dice al respecto Patricio Fernández.
Al ahondar en el tema, agrega que “sin ir más lejos, en Chile creo que no hay que estar demasiado atentos para haber notado que tuvimos una ola haitiana muy significativa que entró y, al parecer, no fue completamente feliz, porque la hemos visto desaparecer en gran medida“.
Sobre el vínculo más cercano que estarían dispuestos a tener con personas de distintas nacionalidades, un 42% preferiría no tener ningún vínculo con personas venezolanas, mientras que el rechazo es mucho menor hacia personas francesas (7%) y argentinas (15%)

También en materia de convivencia, el 24% dijo que ha tenido experiencias positivas con migrantes que viven en su barrio, pero el 28% indica que han sido negativas.
De todos los temas abordados en la encuesta Migración y Democracia UDP 2026, las mayores preocupaciones se relacionan con que la llegada de migrantes ha aumentado la demanda de servicios públicos, ha hecho más difícil la convivencia cotidiana e incrementado la competencia por los trabajos.

“El que menos de un 50% piense que debe existir igualdad de acceso a beneficios sociales para ellos, básicamente se explica porque es un alto porcentaje, en torno al 80%, el que percibe que tienen una muy alta demanda en los servicios públicos y que de alguna manera postergan las posibilidades de los chilenos“, señala el director de Democracia UDP.
También en el ámbito laboral, casi cuatro de cada cinco encuestados consideró que el trabajo sin contrato es la situación más habitual que enfrentan los migrantes, seguida de la discriminación y desempeñar oficios por debajo de sus capacidades, mientras que menos del 20% cree que efectivamente puede acceder a oportunidades de ascenso.

Consultado respecto de cómo podría ayudar este estudio al diseño de una política de Estado para la materia, Fernández apunta que “invitando a considerar el fenómeno migratorio desde más perspectivas que simplemente el tema de la seguridad. Abriendo líneas de comprensión respecto del modo en que se la acoge, de los roles que puede jugar en el desarrollo, en el crecimiento del país y, por lo tanto, merece una atención que va más allá de los simples miedos“.
Revisa el estudio completo a continuación.