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Condenado por homicidio se fugó tras asistir al bautizo de su hijo: ministro Arrau criticó permiso judicial

El joven colombiano fue condenado a 10 años de internación en régimen cerrado por homicidio calificado.

El ministro de Seguridad, Martín Arrau, cuestionó la resolución judicial que permitió a un joven condenado por homicidio salir sin custodia desde un centro de internación en Copiapó.

El interno, de nacionalidad colombiana y 21 años, aprovechó el permiso para asistir a actividades relacionadas con el bautizo de su hijo y posteriormente se fugó.

El sujeto había sido condenado, cuando era menor de edad, a 10 años de internación en régimen cerrado por homicidio calificado.

De acuerdo con la Fiscalía Regional de Atacama, la autorización fue solicitada por su defensa y concedida por el Juzgado de Garantía de Copiapó sin una audiencia previa en la que pudiera participar el Ministerio Público.

Condenado por homicidio se fugó tras asistir al bautizo de su hijo: ministro Arrau criticó permiso judicial

Según explicó Arrau, la dirección del centro había dispuesto que el condenado realizara la salida con vigilancia de Gendarmería. Sin embargo, el tribunal determinó que esta se efectuara sin custodia ni mecanismos de sujeción.

“En Copiapó, un condenado a diez años de internación en régimen cerrado por HOMICIDIO fue autorizado por Tribunales para asistir a las actividades preparatorias y al bautizo de su hijo. La dirección del centro dispuso que saliera bajo vigilancia y custodia de Gendarmería”, señaló el ministro en su cuenta X.

El secretario de Estado agregó que “el Tribunal accedió a lo solicitado por la defensa del condenado, ordenando que la salida se realizara sin custodia ni elementos de seguridad, como la utilización de esposas, grilletes u otros dispositivos de sujeción”. Posteriormente, afirmó que “así, acompañado únicamente por profesionales del centro, el condenado eludió la supervisión y se fugó”.

Tras el escape, se emitió una orden de detención y equipos de Carabineros y la PDI iniciaron las diligencias para dar con su paradero.

Arrau sostuvo que “ninguna consideración particular puede estar por encima del bien común ni desconocer el riesgo que implica permitir que un condenado por homicidio salga sin custodia” y concluyó que “la búsqueda de nuevas herramientas contra el crimen, requiere también el cuidado de las medidas más básicas para la protección de la sociedad”.

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