El Fondo Nacional de Salud (Fonasa) confirmó que presentó una querella criminal por el eventual delito de fraude de subvenciones, tras detectar irregularidades en la emisión de bonos de atención que le habrían generado un perjuicio por alrededor de $8.000 millones.
A través de un comunicado, Fonasa informó que por el mismo caso presentó el pasado 7 de agosto una denuncia ante el Ministerio Público.
Al respecto, detalló que en ese documento planteó que “los hechos investigados podrían constituir delitos que afectan gravemente el patrimonio del seguro público de salud y, por extensión, los recursos destinados a la atención de sus beneficiarios“.
De acuerdo con lo expuesto por el fondo de salud pública, la investigación que llevó a cabo involucra a cinco prestadores de salud, los que habrían emitido distintos bonos de atención de manera irregular.
Los primeros antecedentes apuntan a que el fraude se habría concretado a través de los denominados operativos de salud comunitarios, los cuales son ofrecidos de forma gratuita y que suelen instalarse en sedes vecinales, casas de la cultura, municipios y empresas.
El caso que reveló el fraude de subvenciones a Fonasa
En su comunicado, la institución reiteró “su compromiso con el uso correcto de los recursos del seguro público de salud y con la protección del patrimonio del Fondo, que pertenece a sus más de 17 millones de beneficiarios”.
A la vez, confirmó que colaborará activamente en la investigación del caso y continuará entregando todos los antecedentes necesarios al Ministerio Público para el esclarecimiento de los hechos.
Fue en el marco de los mencionados operativos de salud comunitarios que se destapó un caso que terminó por revelar el fraude de subvenciones a Fonasa y su verdadera magnitud.
Lo protagonizó una mujer de 76 años, que reside en la comuna de Pudahuel, quien acudió a realizarse algunos exámenes gratuitos, según reveló T13.
La alarma saltó cuando, al recibir los resultados, se percató de que le habían realizado un total de 25 exámenes, una cifra muy por arriba de lo que ella esperaba.
Pero lo que más le llamó la atención de Pascuala Santibáñez fue que, entre los que no había solicitado, había tres exámenes vinculados a fertilidad.
Lo que inicialmente podía parecer una situación anecdótica fue el caso que abrió la puerta a una indagatoria que llevó a Fonasa a detectar el multimillonario fraude de subvenciones.