La vocera del gobierno de José Antonio Kast, Mara Sedini, abordó los desafíos que enfrentará en su nuevo rol, destacando su experiencia en el programa Sin Filtros y calificando el estallido social de 2019 (18-O) como una “insurrección” que marcó un punto de inflexión en su vida.
La periodista de 40 años, Mara Sedini, fue anunciada el martes pasado por el presidente electo como la próxima ministra secretaria general de Gobierno (Segegob) y será parte del gabinete de 24 integrantes que tomará posesión el 11 de marzo.
Sobre su paso por Sin Filtros, la futura secretaria de Estado explicó a La Tercera que su experiencia no representa un peso, sino que ha sido formativa. “Nada de mi pasado me pesa. Todo me ha aportado, me ha hecho crecer, aprender y enfrentar la política. Sin Filtros fue una gran escuela. Surgió en un momento muy crítico para el país, cuando se quemaban calles, se destruían instituciones y se estaba refundando la Constitución”.
Sedini agregó que la voz del programa debía ser firme frente a quienes, según ella, estaban afectando la institucionalidad y la convivencia: “Aprendí mucho y Sin Filtros me dio herramientas y experiencias que todavía aplico”.
Consultada sobre comparaciones con la actual ministra vocera, Camila Vallejo, prefirió no profundizar: “Lo importante es imprimir un sello propio a cada cargo”. Además, aseguró que su estilo como futura vocera será social, cercana y en terreno, alineado con el trabajo de los demás ministros y con la visión del presidente Kast. “Estamos enfocados en llegar a la gente, con la voz del gobierno y del presidente, y entendiendo lo que Chile necesita hoy”, dijo.
Respecto a su estilo confrontacional en Sin Filtros, Sedini aclaró que enfrentar situaciones de manera firme no implica ser confrontacional como persona. Sobre su nuevo rol, explicó: “Uno debe aprender a posicionarse correctamente, saber cuándo subir o bajar el tono, cuándo escuchar y cuándo hablar. La clave es la flexibilidad”.
En cuanto al estallido social de 2019, la futura vocera lo definió como una insurrección que afectó a muchas personas. “Creo que la insurrección de octubre del 2019 le quebró el alma a mucha gente. A mí también. La violencia, el sentirse amenazado, no poder caminar tranquilo por la calle, no poder subirte al metro, no poder subirte a la micro, no poder ir tranquilo a trabajar”, comentó.
Sedini recordó que trabajó como actriz en una obra en el Centro Gabriela Mistral (GAM) durante el 18-O, y destacó el punto de inflexión que vivió. “Tuve que decidir si permanecer en silencio y ser cómplice, o participar activamente por un Chile libre, que defiende la libertad, el Estado de Derecho y la convivencia pacífica”.