El senador Daniel Núñez (PC) se retractó este miércoles de sus dichos iniciales sobre la presunta agresión al exconvencional Rodrigo Rojas Vade en la noche del 11 de marzo.
Con las primeras informaciones, el día después del cambio de mando, Núñez condenó mediante X lo ocurrido con Rojas Vade y lo tildó como “un secuestro planificado por grupos de ultraderecha”.
Esta jornada, no obstante, Núñez reculó en conversación con CNN: “Yo no tuve ninguna información privilegiada de la investigación, me basé en la información que vi en los medios de comunicación, que era bastante abundante al respecto, pero que lamentablemente después comenzó a ser relativizada, surgieron nuevos antecedentes y yo creo que actué un poquito apresurado”.
“Era la primera información que había, que daba cuenta de algo que era muy curioso en toda su forma, y que suponía un móvil político, no lo supuse yo, lo supieron varios. De hecho el propio Presidente de la República actual, dijo que había una agresión de terceros, hoy día eso está puesto en duda”, añadió.
De todas maneras, reiteró que “muchas personas opinamos y la experiencia es que hay que ser muy cauteloso, más aún si el involucrado es un personaje como Rojas Vade, que tiene lamentablemente un problema de cuestionamiento con sus dichos y la verdad de sus acciones”.

Lo que se sabe del caso Rojas Vade
Inicialmente, la Policía de Investigaciones informó que la exautoridad de la Convención Constituyente fue encontrada a un costado de la ruta 78, entre Pomaire y Melipilla, fuera de su vehículo y con una herida grave en la cabeza. También se dijo que había sido rociado con un líquido acelerante y que en sus brazos estaban escritos los mensajes “Viva Kast” y “No más zurdos”.
Luego de permanecer unos días en riesgo vital y en coma inducido, salió ayer de la Unidad de Cuidados Intensivos. Las primeras diligencias de la PDI arrojaron que la inconsciencia de Rojas Vade se debía al consumo de drogas opioides y que el olor a líquido acelerante correspondía a un trabajo previo que éste había realizado en su casa.
Por otra parte, la policía civil encargó un peritaje caligráfico, cuyo resultado aún no se ha hecho público, para analizar si los rayados de corte político coinciden con su letra. El exconvencional, quien se ha mantenido fuera de la esfera pública luego de que se revelara que mintió sobre su diagnóstico de cáncer, aseguró que no recordaba nada tras ser interrogado.