Una controversia se generó en la Cámara de Diputadas y Diputados luego de la difusión de un video en el que la diputada Emilia Schneider (FA) aparece dormitando durante una sesión de comisión.
El registro fue captado por asesores del equipo de la parlamentaria Valentina Becerra (REP) y posteriormente se viralizó en redes sociales, pese a que, según se indicó, se habría solicitado no hacerlo público.
A partir de este hecho, Becerra denunció un supuesto acto de intimidación hacia su equipo. Según su versión, tras la grabación, Schneider se habría dirigido a uno de sus asesores con una advertencia: “Si llega a salir algo en redes sociales, ya sé quién fue, así que cuidado”.
La diputada del Partido Republicano calificó la situación como grave, asegurando que ningún funcionario parlamentario debería enfrentar este tipo de conductas en el ejercicio de sus funciones.
En respuesta, Schneider rechazó categóricamente las acusaciones durante la misma instancia. “Yo lamento profundamente esta polémica y entiendo que se busque generar polémica para desviar el foco, para figurar, qué sé yo. Pero lo que señala la diputada por su intermedio presidente es completamente falso”, afirmó.
Asimismo, agregó: “Yo jamás le he señalado a su asesor que tenga cuidado conmigo, porque nadie tiene que tener cuidado conmigo”, y enfatizó que “yo no ando amenazando a nadie. No me dedico a eso”.
La parlamentaria Emilia Schneider también señaló que, si se considera necesario, el caso puede ser revisado por la Comisión de Ética. “Si la diputada gusta puede llevar estos asuntos a la Comisión de Ética, yo voy a hacer mis descargos, pero lo que señala es falso”, sostuvo.
El episodio entre las diputadas reabre el debate sobre el uso de registros audiovisuales en el Congreso y los límites en la difusión de material captado durante sesiones parlamentarias.