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Álvaro Ortiz, presidente de la DC: “No se ha echado mucho de menos a la oposición, porque el mismo Gobierno se ha descoordinado”

El nuevo timonel del partido dice a EL DÍNAMO que se han sentido chantajeados por el Ejecutivo en lo referido a la ley de reconstrucción. También responde cómo conducirá a la DC y qué hará con la situación del expresidente Frei.

Álvaro Ortiz es el nuevo presidente de la Democracia Cristiana (DC). Roza los 55 años. En doce de ellos fungió como alcalde de Concepción y en paralelo, como presidente regional de la Falange en Biobío. En los próximos dos años, sin elecciones nacionales en el horizonte, pretende ocuparlos, entre otros aspectos, en enrielar los lineamientos ideológicos del partido mediante un congreso ideológico.

Para las próximas semanas, el diputado por la Región del Biobío pretende reunirse con las autoridades del Gobierno, entre ellas el ministro del Interior Claudio Alvarado (UDI), y con figuras de la vereda contraria, la oposición de la que no es totalmente parte, pues a ese epíteto le añade la palabra “dialogante”. Una prueba será la megarreforma de Kast, también bautizada como ley miscelánea y oficialmente como plan de reconstrucción nacional y el desarrollo económico y social.

Tomará las riendas del partido en momentos en que éste pasa por dificultades financieras: sedes con riesgo de embargo, sueldos impagos a los trabajadores y un balance aún no aprobado del Servel. También, en medio, de divisiones internas que se expresaron en las elecciones presidenciales, cuya fractura más evidente fue la experimentada con el expresidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle, llevado al Tribunal Supremo por sus acercamientos con el hoy presidente Kast en campaña.

Al inicio del diálogo telefónico, se encarga de agradecer a la militancia por el 64,4% de los votos. “Nos hicieron ganar en primera vuelta, cuando muchos pensaban que iba a haber una segunda vuelta. Por primera vez en la historia de la DC, un militante de Concepción a través del mecanismo un militante-un voto, llega a presidir el partido”, destaca.

Las cuentas en la DC y el proceso contra Frei

¿Pretende materializar durante su mandato el congreso ideológico que propusieron usted y sus contendores en las elecciones internas?

Un congreso ideológico no es un proceso eterno, pero tampoco se hace de un mes para otro. Nos va a decir cuál va a ser la postura de nuestro partido en diferentes temáticas, salud, medio ambiente, educación, seguridad, inteligencia artificial, etcétera.  Pero también nos va a orientar en cuanto a las vinculaciones, en cuanto a las alianzas políticas, electorales. Hay que dejar encaminados los acuerdos, las alianzas, las candidaturas, para que quienes vengan después puedan sellar los pactos electorales. Esperamos de aquí a fin de año llevar a cabo ese congreso.

¿Cuál es su plan para resolver los flancos financieros del partido?

Nosotros somos directiva electa. Una vez que nos proclame el Servel y citemos a la Junta Nacional en mayo, asumiremos oficialmente. Respecto a la rendición que tiene que ser aprobada por el Servel y al tema de los sueldos, esperamos que dentro de las próximas semanas ya esté totalmente solucionado. Eso me transmitió la actual secretaria nacional, quien también seguirá en el próximo periodo, Alejandra Krauss.

¿Retirará el requerimiento que tiene la DC contra el expresidente Eduardo Frei?

Hay que ser profundamente respetuoso a la institucionalidad. El Tribunal Supremo tendrá que resolver en consecuencia, en virtud de los antecedentes que fueron entregados en su momento. El presidente no es un gerente del Tribunal Supremo, son espacios diferentes. De eso se trata un partido, que tiene una estructura, una disciplina y permitir que opere la institución en la instancia correspondiente.

El expresidente Eduardo Frei.

La relación con el Gobierno

Usted ha dicho que su partido se posicionará frente al gobierno como una oposición dialogante. ¿Cómo desglosa esta definición? ¿En qué aspecto es opositora?

Como alcalde me tocó trabajar con los gobiernos del presidente Piñera, la presidenta Bachelet y el presidente Boric y jamás coloqué sobre la mesa los intereses partidarios o particulares.  Y aquí, extrapolado a este cargo de presidente nacional de la Democracia Cristiana, va a ser exactamente lo mismo.  Las propuestas que beneficien a la mayoría de los chilenos y chilenas las vamos a aprobar. Aquellas que no cumplen a su objetivo no, pero a renglón seguido vamos a entregar nuestras propuestas.

El presidente anunció el proyecto de ley de reconstrucción en cadena nacional anoche. El senador Iván Flores, de su partido, dijo que no estaban por aprobar la reforma en estas condiciones. ¿Cuál es su postura?

Hemos conversado con los diputados y senadores estas materias. Por cierto que el proyecto fue tema. Yo he escuchado la postura que me anticipó el senador Flores y las de las bancadas. Esta ley miscelánea que mezcla un montón de temas, reconstrucción, medida económica, una reforma tributaria prácticamente encubierta, podría tener visos de inconstitucionalidad.  Dentro de la otra semana, cuando el proyecto sea presentado, tendremos nuestra evaluación y presentaremos (o no) esta reserva de constitucionalidad.

La ley miscelánea

¿Cómo evalúa la manera en que el Gobierno ha socializado la reforma con su partido? ¿Faltó diálogo?

Con nosotros no han conversado. Hace dos semanas atrás, tuvimos un almuerzo con el ministro Segpres, de quien tenemos la mejor opinión, pero no vimos el detalle de esta ley. Esperamos conversar con el ministro del Interior.

Yo creo que en este poco más de mes que lleva el Gobierno no se ha echado mucho de menos la oposición, porque ellos mismos se han descoordinado, hacen anuncios y no saben cómo aplicarlos, por errores tienen que salir a defender a sus ministros y ministras, que dicen o hacen cosas totalmente apartadas de lo que quiere el presidente, cuando debería ser al revés, porque los ministros están para hacer una barrera y que los problemas no lleguen al presidente.

En paralelo, el gobierno ha tenido varias reuniones con el oficialismo ¿hace falta más conversaciones como esas con la oposición?

Totalmente. Por eso estamos disponibles a conversar. Pero acá se le dijo en todo momento al Gobierno que no podía presentar una ley miscelánea. Cuando fue el terremoto del 2010, el presidente Piñera separó los proyectos vinculados a los impuestos de los de reconstrucción. Eso se lo dijimos al Gobierno y no hizo caso. Es más, han sido bastantes testarudos.

El Gobierno ya ratificó que no van a separar el proyecto ¿Cómo se van a entender con ellos entonces?

Nos tendremos que pronunciar donde corresponde, en el Parlamento.

¿De qué manera manejará la DC esta narrativa del Gobierno de que la ley es necesaria para financiar la reconstrucción? Usted es representante de una de las zonas más afectadas por los incendios

Nos hemos sentido chantajeados. “Si ustedes no aprueban la ley como la presentamos, entonces la reconstrucción no va a avanzar”. Díganme si no es un chantaje. En la forma y en el fondo en la cual el Gobierno ha trabajado el proceso de reconstrucción está bastante al debe. esperamos que puedan calmarse un poco, y también con un sentido de realidad. Tenemos que escucharnos todos.

Aún así el Ejecutivo ya lo bautizó como proyecto de reconstrucción y no lo presentará de forma separada, ¿qué harán?

Más allá del nombre, creo que tenemos un problema de fondo. Mezclan puntos que no corresponden. El Tribunal Constitucional ya dijo que no se pueden meter extras en una ley si no tiene que ver con el tema principal. Esto ya pasó con el proyecto de reajuste al sueldo para el sector público, pero en el Congreso le agregaron una norma laboral como un amarre y el TC finalmente lo saca. Así que las leyes no pueden ser misceláneas.

Todas las medidas tienen sus costos. El tema de las contribuciones, por ejemplo. Cuánta plata van a dejar de recibir los municipios. Prefiero conversarlo con la bancada y ver el detalle. Decir que no a todo creo que es injusto, pero decir que sí, que está todo perfecto es mentir, porque aquí las cosas se podrían haber hecho mucho mejor.

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