Más de una decena de nombramientos de autoridades, en específico de los secretarios regionales ministeriales (seremi), se ha visto frustrada en las primeras semanas del Gobierno de José Antonio Kast en el poder.
La última de ellas fue la del actor Renato Münster, quien inicialmente asumiría como seremi de las Culturas de la Región Metropolitana. Pese a que el miércoles el intérprete aludió a “motivos personales y urgentes” para desistir de este cargo, en ese momento ya habían reflotado publicaciones en redes sociales donde criticaba al presidente. “Kast y su postura medieval respecto a diversos temas, habla de una derecha extrema”, decía una de ellas.
Otro de las autoridades que no pudo asumir, y cuya salida se vio marcada por antiguas publicaciones, fue Alexander Nanjarí, quien había sido designado en la secretaría regional de Educación Biobío. Había manifestado que prefería entablar relaciones con mujeres 10 años más jóvenes que él e incluso menores a ese rango etario, en momentos en que él tenía 28 años. El 31 de marzo anunció acciones legales por daños a su honra.
Algo similar sucedió con Patricia Dinamarca Reyes, cuya designación en la seremi de Educación de Los Lagos se dejó sin efecto el 1 de abril debido a que el decreto necesario nunca se materializó. Antes de eso, se habían difundido publicaciones suyas en las que manifestaba apoyo a las movilizaciones del estallido social. Dinamarca rechazó estas acusaciones y denunció un presunto sabotaje informático.

Cuestionamientos a su idoneidad para el cargo y acusaciones
La salida de otras autoridades estuvo rodeada de cuestionamientos a su idoneidad para el cargo. Fue el caso de Karina Trujillo, seremi de Justicia de Antofagasta. Antes de esgrimir “razones profesionales y personales” el 15 de abril para justificar su decisión de no asumir, se le criticó por haber representado causas vinculadas a tráfico de drogas mientras se desempeñaba en la Defensoría Penal Pública.
También fue el caso del seremi de Salud de Valparaíso Aldo Ibani, quien estuvo solo tres días en el cargo. Junto con cuestionamientos su falta de experiencia en la red pública, salieron a la luz acusaciones por una supuesta venta de productos falsificados. En una carta dirigida a la subsecretaria de Salud Pública Alejandra Pizarro, revelada por Biobío Chile, sostuvo que quería defender su honra y la de su familia tras haber sido objeto de acusaciones injuriosas en su contra.

Para Jorge Salazar, seremi de Obras Públicas de la Región de Los Ríos, su designación se dejó sin efecto el 31 de marzo. Antes de asumir surgieron acusaciones del Club de Deportes Valdivia de supuestas irregularidades financieras y conflictos judiciales con el gobierno regional cuando estaba al mando de esa organización.
El coronel (r) Hernán Silva vio frustrado su nombramiento en la secretaria regional de Seguridad de Valparaíso, luego de que se diera a conocer que fue objeto de un sumario administrativo por preusnta falsificación de firmas en documentos oficiales.
Requisitos de estudios o laborales
Al menos tres autoridades no pudieron ejercer sus cargos por no cumplir con el requisito de tener un título profesional de 10 semestres académicos: Lizet Tapia (Desarrollo Social, Antofagasta), Anggel Colque (Mujer, Antofagasta) y Jorge Ravelo (Energía, Los lagos).
En Arica y Parinacota, Nataly Cruz Plaza no pudo quedar al mando de la seremi del Trabajo luego de que no se pudiera verificar que contara con la experiencia laboral de dos años desde la obtención de su título profesional.
No fue a trabajar
Uno de los casos más llamativos fue el del seremi de Energía de La Araucanía Patrick Dungan. La propia delegación presidencial informó que desde el 13 de abril no asistía a la oficina, ni contestaba llamados telefónicos. Tampoco explicó su ausencia por los canales oficiales. Por ende, su nombramiento fue revocado.
En otros casos las salidas de las autoridades solo han estado acompañadas de explicaciones que aluden a motivos personales, como en los casos de Carlos Montero (Trabajo, Valparaíso) y Mauricio Montealegre (Obras Públicas, Tarapacá)
Antaris Varela, seremi de la Mujer del Biobío, se vio impedida de asumir porque su antecesora en el cargo está embarazada y con reposo.