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Ley de Reconstrucción: enredo con el PDG y enojo de los libertarios extienden la temporada de tironeos para el Gobierno

Para el Ejecutivo es crucial tener asegurados los votos a la hora de llegar a la sala ya que en caso de que se rechazase, el Gobierno quedaría impedido de presentar un proyecto de similares características por un año

Si hasta ayer la imagen era el ministro José García Ruminot celebrando el acuerdo con el PDG para aprobar la ley de Reconstrucción, hoy el diseño del Gobierno tambalea al punto de que los votos para el éxito de la iniciativa no están del todo seguros. 

La sucesión de hechos partió temprano cuando el ministro del Interior, Claudio Alvarado, puso en duda los términos del acuerdo suscrito con el partido fundado por Franco Parisi: “No está dentro del acuerdo de mantener el 12,5% para las pymes”, dijo en entrevista con T13 Radio. 

El punto fue reforzado por el ministro Jorge Quiroz, en la comisión de Hacienda de la Cámara. El jefe de la billetera fiscal dio por sentado que con la aprobación del proyecto de ley la tasa del impuesto para las pymes subirá progresivamente hasta 23%.

En el PDG, las palabras de los ministros fueron interpretadas como una transgresión del acuerdo suscrito hace apenas un día. “El ministro Alvarado está desconociendo parte de nuestro acuerdo donde a las pymes se les iba a mantener el 12,5%, más allá de lo sugerido en la actual ley (…) es importante que se mantengan los acuerdos porque el ministro Ruminot se lo dijo a nuestra bancada y en punto de prensa en el Congreso”, indicó Parisi. 

La polémica llegó hasta el despacho presidencial. El presidente José Antonio Kast recibió a representantes de las pymes, instancia en que también participaron los ministros Alvarado y Quiroz. La decisión final de Kast para cerrar el flanco (a lo menos con las pymes) fue comprometer otro proyecto de aquí a los dos años que restan del régimen especial de tributación de las pymes. Es decir, que la ley miscelánea no incluirá la medida. 

En el PDG aseguran que si el Gobierno no cumple la palabra y no se ingresa una indicación en esa dirección, los votos de la bancada serán desfavorables a la idea de legislar el proyecto. 

El enredo con el PDG coincide con el endurecimiento de la postura de los diputados del Partido Nacional Libertarios. La tienda liderada por Johannes Kaiser puso en remojo su respaldo al proyecto luego de constatar que La Moneda no los consideró en la ronda de negociaciones. “Las ideas del Nacional Libertario tienen que ser escuchadas como se escuchan todas las ideas de los demás partidos de este Congreso”, exigió el diputado de la Comisión de Hacienda Pier Karlezi, quien protagonizó una acalorada discusión con el jefe de bancada de Republicanos, Benjamín Moreno.

Las cuentas del Ejecutivo daban por descontado los ocho votos del PNL. Eso, sumado a los 14 del PDG, hacía proyectar una holgada aprobación en sala a la idea de legislar, lo que hoy está en veremos.

Para el Ejecutivo es crucial tener asegurados los votos a la hora de llegar a la sala, instancia que se proyecta para junio. En caso de que se rechazase, el Ejecutivo quedaría impedido de presentar un proyecto de similares características por un año. Esto sería un duro golpe para la administración de Kast que identificó esta propuesta como “clave” para el éxito del Gobierno. 

Por lo pronto, en palacio se adelantó que durante la jornada del viernes o principios de la próxima semana podría concretarse una reunión con los libertarios con el propósito de restablecer el canal de comunicación y escuchar las propuesta para la reforma. 

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