La senadora Yasna Provoste (DC) se mostró en contra del modelo de financiamiento contenido en las indicaciones que ingresó el Gobierno al proyecto de Sala Cuna Universal, que se encuentra hoy en su primer trámite constitucional en el Senado.
En concreto, el Ejecutivo propone un fondo especial que en el caso de los trabajadores dependientes se financiará con un cargo del empleador de 0,35%, que se compensará con una reducción de la tasa de cotización del seguro de cesantía. Para los trabajadores independientes se pretende que se financie de la misma manera que los demás seguros sociales.
En conversación con radio Infinita, la senadora manifestó al respecto: “No nos parece una buena política desvestir un santo para vestir a otro, como ocurre en este caso, que para aumentar la cobertura de atención preescolar, lo que se hace no es aumentar la promoción escolar en los niveles iniciales, sino que sacar los recursos del fondo de cesantía de las y los trabajadores. Entonces, creo que esto es una situación muy compleja”.
Asimismo, criticó que el espacio “no es universal, porque depende de la condición de trabajador. Y primero, es solo para aquellos trabajadores y trabajadoras que tienen contrato laboral. En Chile, la informalidad, el emprendimiento es lo más alto que tenemos”.
Provoste insta al Gobierno a dejar la “violencia verbal” en megarreforma
Por otra parte, la legisladora reveló el llamado que hizo al Ejecutivo para facilitar las conversaciones de su proyecto emblema, hoy radicado en el Senado. “Lo más importante es que podamos dialogar. Ayer tuvimos la oportunidad de decírselo directamente al ministro (Jorge) Quiroz y al ministro (José) García, de Hacienda y Segpres, respectivamente, con quienes nos reunimos como bancada, es que nosotros lo primero que tenemos que abandonar es esta violencia verbal, este clima de polarización”.
“Eso no le hace bien a la sociedad en su conjunto ni tampoco al desafío que tenemos como sociedad que es aumentar el crecimiento en nuestro país. A Chile le ha ido bien cuando somos capaces de tener acuerdos amplios, transversales, que sean duraderos y den certezas”, complementó.
En ese sentido, hizo ver que “si el Gobierno insiste en que le basta un voto para ganar en esta megarreforma, lo que se instala no es lo que cambió, sino cuánto va a durar esa reforma”.