Secciones
Política

Megarreforma avanza en el Senado mientras oposición insiste en pedir espacio para acuerdos

El próximo lunes la oposición pretende presentar un documento con medidas a incluir en el proyecto y concretar antes de la votación en sala una reunión con Quiroz.

AGENCIA UNO

La megarreforma del Gobierno superó este miércoles su primer escollo en el Senado: la Comisión de Hacienda la aprobó en general por tres votos a favor y dos en contra, y el proyecto quedó listo para ser votado en la Sala. 

Sin embargo, el Ejecutivo llega a esa instancia sin un acuerdo cerrado y con una hoja de ruta más bien aritmética: alinear los votos de los senadores Matías Walker, Miguel Ángel Calisto, Alejandro Kusanovic y Karim Bianchi para asegurar la mayoría que respalde la idea de legislar.

En la comisión votaron a favor Javier Macaya (UDI), María José Gatica (RN) y Rodolfo Carter (comité republicano), todos oficialistas; mientras que las senadoras Paulina Vodanovic (PS) y Daniella Cicardini (PS) lo rechazaron. El presidente de la instancia, Macaya, puso la iniciativa en votación pese a los reparos de la oposición, que reclamó la falta de un acuerdo previo.

El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, defendió en la sesión la disposición del Gobierno a escuchar. “Nuestra posición es que cualquier propuesta concreta que se haga la vamos a recibir, mirar y a analizar, pero sin perder el sentido de urgencia”, señaló. 

La respuesta no convenció a la oposición. El senador del Frente Amplio Diego Ibáñez acusó que “hubo una renuncia de parte del Ejecutivo en esta primera etapa de construir algo en conjunto” y que “no hubo una vocación de construir acuerdos”.

La crítica del senador frenteamplista apunta a que, pese a los compromisos públicos de diálogo de Quiroz y del biministro Claudio Alvarado y el titular de la Segpres, José García Ruminot, esos espacios han sido difíciles de concretar

Este lunes Quiroz se reunió con senadores del Frente Amplio, la DC y el PC, pero la megarreforma quedó fuera de la mesa a petición de la propia oposición, que prepara un documento conjunto con propuestas destinadas a transformarse en indicaciones.

En paralelo, según pudo conocer EL DÍNAMO, Alvarado sostuvo una doble jornada de reuniones con los cuatro senadores asociados al PPD —Pedro Araya, Jaime Órdenes, Loreto Carvajal y Esteban Velásquez—, quienes, pese a integrar el comité del Socialismo Democrático, decidieron abrir un canal propio con el Gobierno. 

El próximo lunes debería presentarse el documento de la oposición y el miércoles siguiente está prevista la votación en general en la Sala. Esa secuencia es la que la oposición busca alterar.

Votación en Sala: la ventana que se abre para un entendimiento en la megarreforma

La senadora Paulina Vodanovic, que votó en contra, condicionó cualquier respaldo a que el diálogo se abra antes de la votación. “Confío no en el proyecto, sino que confío en la palabra de las personas. Y si aquí se ha comprometido un espacio de diálogo, yo espero que se abra ese espacio de diálogo antes de la votación en general, en la sala”, planteó. 

La parlamentaria, en esa línea, advirtió que el proyecto “no sufrió ningún tipo de modificaciones porque no tuvimos ese espacio”, razón por la que anunció su rechazo.

Desde la vereda opuesta, pero en la misma línea, la jefa del comité RN, María José Gatica, también empujó la idea de establecer canales para un acuerdo, pese a su voto a favor. 

“Creo que nos hace bien poder generar puntos de encuentro en un proyecto que es tan importante como el que estamos viendo hoy día, de reconstrucción y crecimiento económico”, dijo, antes de pedir al Ejecutivo “que exista esa apertura”. 

Las advertencias también han venido desde el mundo técnico de la centroderecha. 

El exministro de Hacienda y presidente de Horizontal, Ignacio Briones, expuso ante la Comisión de Hacienda del Senado esta semana y, pese a respaldar los aspectos centrales del proyecto, insistió en sus críticas al crédito al empleo y echó de menos normas más ambiciosas en materia de permisos y cambios a la Ley Lafkenche. 

A su juicio, la iniciativa “tiene medidas pro crecimiento buenas y necesarias”, pero con la misma fuerza planteó que se requiere mitigar sus costos y riesgos fiscales para reforzar el efecto reactivador del propio proyecto. Sobre el crédito al empleo fue tajante: “No he visto análisis serio de costo y beneficio”, advirtió. 

Tras la sesión, Alvarado intentó despejar las dudas sobre la voluntad de acuerdo del Gobierno. 

“Hoy día se ha cumplido un trámite más en el proceso legislativo de esta reforma. Aquí nos vamos a la Sala, donde esperamos (…) recoger los planteamientos que legítimamente nos pueda hacer la oposición”, afirmó el biministro, quien remarcó que “si hay espacios para construir consenso, esa ha sido siempre nuestra disposición y nuestra voluntad”.

Notas relacionadas