La hora de la votación se proyecta para pasadas las 17 horas de este lunes, pero el desenlace de la acusación constitucional presentada contra el exministro Nicolás Grau (FA) pareciera ya definido.
Con la inhabilitación del senador Luciano Cruz-Coke (Evópoli) y la ausencia en la sesión de José Manuel Ossandón (RN), al oficialismo no le alcanzan los votos para llegar a los 26 necesarios que necesita el libelo para ser visado y conseguir que se inhabilite a Grau de ejercer cargos públicos por los siguientes cinco años.
Sin embargo, la acción impulsada por los partidos Libertario y Republicano podría sufrir una derrota mucho más dura. Al cierre de esta edición, según supo EL DÍNAMO, al menos cuatro senadores de Renovación Nacional estarían por abstenerse o derechamente rechazar. Se trata de la presidenta del Senado, Paulina Núñez; la timonel del partido, Andrea Balladares; la jefa de comité, María José Gatica; y Andrés Longton, quien suscribió un proyecto de ley para elevar los estándares de las AC junto a parlamentarios de la oposición.
También asoman como votos contrarios a la idea de inhabilitar a Grau los senadores del comité Evópoli: Sebastián Keitel (militante), y los senadores del movimiento Demócratas Matías Walker y Miguel Ángel Calisto.
Quien también ha exhibido dudas es el senador y vicepresidente de la Cámara Alta, Iván Moreira (UDI). Si bien su partido votará en conjunto a favor del libelo, Moreira —quien ha reafirmado en las sesiones que ha conducido su carácter de “moderado”— estaría en una posición similar a Núñez, con quien comparte la testera.
El más que seguro rechazo al libelo, además de la liberación para Grau de cualquier responsabilidad e inhabilidad, tiene otra singularidad que es mirada de reojo en el oficialismo: la confrontación entre las dos almas del Gobierno del presidente Kast.
La semana pasada, en la previa de la votación de la Cámara, los diputados republicanos Benjamín Moreno y Agustín Romero, encararon a Diego Schalper (RN) por su negativa a apoyar el texto. Y si bien el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, realizó un llamado a los propios a bajar los decibeles ante un eventual rechazo (con complicidad del oficialismo), en la previa de la votación del Senado la tensión entre republicanos y RN se mantiene.
El diputado Leandro Kunstmann, del Partido Republicano, emplazó en duros términos a Ossandón no sólo por ausentarse de la sesión, sino también por quitarle el piso a los argumentos presentados por los acusadores.
“Lo correcto es correcto aquí y en la Quebrada del Ají. Esta acusación constitucional es justa, y que usted esté en contra solo reafirma por qué la gente está cansada de la cocina política, de los cobardes y de los amarillos. Basta de cálculos. Y, por último, quédese en Chile y defienda su postura votando, no desde la distancia”, lanzó Kunstmann a Ossandón en su cuenta de X.
Quien si atendió el llamado de atención de Squella fue Moreno, jefe de la bancada republicana. Tras su comparecencia como acusador en el Senado, el diputado evitó seguir escalando la polémica con RN y se limitó a señalar que no iba a comentar la decisión de sus aliados. Esto, a diferencia de lo que sucedió con Schalper, a quien acusó de “remar contra la corriente” por su voto en contra.
En todo caso, remarcan en Chile Vamos, la prueba de fuego para republicanos será lo que suceda tras la votación y si Squella podrá contener a sus dirigentes que ya tensionaron la semana pasada la relación entre los bloques del oficialismo.