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Las 48 horas en que el sistema frontal pasó de emergencia a conflicto entre La Moneda y la oposición

La respuesta del Ejecutivo a la emergencia que deja al menos cinco fallecidos abrió un choque en tres frentes con la oposición: el momento en que se adoptaron las decisiones, el calendario legislativo que mantiene a los parlamentarios en Valparaíso en plena votación de la megarreforma y las amenazas de fiscalización que ya se asoman desde la zona más afectada.

A las 7 de la mañana de este lunes, la presidenta del PS, Paulina Vodanovic, tomó contacto con el biministro del Interior, Claudio Alvarado, con el fin de coordinar una reunión para tratar las consecuencias del sistema frontal. Media hora después hizo lo propio el timonel del PPD, Raúl Soto, quien además urgió al Gobierno a decretar el estado de excepción por catástrofe, según supo EL DÍNAMO

Horas más tarde, esos mismos gestos de colaboración convivían con duras críticas públicas de la oposición por la gestión de la emergencia, en una jornada que terminó de transformar el sistema frontal —que deja al menos cinco fallecidos— en un conflicto político abierto.

El primer frente de la disputa es por el momento en que La Moneda optó por decretar el estado de catástrofe. La noche del domingo, tras una nueva mesa técnica nacional, el Gobierno descartó “por ahora” decretar la medida extraordinaria que durante la jornada habían solicitado alcaldes de las zonas más golpeadas. 

“Hoy día los instrumentos que el Gobierno está utilizando permiten atender esta fase de la emergencia”, explicó entonces Alvarado. Doce horas después, al inicio del Consejo de Gabinete, el Presidente José Antonio Kast anunció el decreto para la región de Coquimbo y la provincia del Huasco, reconociendo que la gravedad de la situación había aumentado por los cortes de agua y electricidad, la crecida de caudales y los desplazamientos de tierra.

El giro no descomprimió el malestar. El alcalde de Coquimbo, Alí Manouchehri, acusó “una pésima reacción por parte de las autoridades nacionales”, y apuntó a la tardanza de la alerta SAE de evacuación lamentando que “estamos comenzando a contabilizar los fallecidos”, luego de que este lunes se encontraran dos cuerpos en los sectores de Cruz de Caña y El Romero. 

Antes del anuncio del decreto, la diputada Nathalie Castillo (PC) había ido más lejos en su cuenta de X: “No descartamos una comisión especial investigadora después de la emergencia en la región de Coquimbo, tampoco una acusación constitucional por poner vidas en riesgo conociendo los pronósticos. Las vidas están en riesgo y no hay voluntad política de declarar zona de catástrofe”.

La presión sin éxito de la oposición para retrasar la megarreforma

El segundo frente es legislativo y tiene fecha: este martes la Cámara de Diputados vota en tercer trámite la megarreforma, el proyecto ancla del Gobierno, que necesita 78 votos para convertirse en ley. 

Las bancadas opositoras han pedido despejar la agenda. “Nuestras bancadas, tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado, han solicitado que se suspenda, o más bien se adelante la semana distrital, que es la próxima, a efecto de que los parlamentarios puedan desplazarse a sus regiones y que el Gobierno se centre no en legislar sino en solucionar la catástrofe que están viviendo las regiones de nuestro país”, planteó Vodanovic.

Soto, en tanto, emplazó “al Gobierno y también a las mesas de ambas cámaras” —ambas presididas por parlamentarios de Chile Vamos: Jorge Alessandri (UDI) en la Cámara y Paulina Núñez (RN) en el Senado— a “postergar la discusión, la votación de la megarreforma”. 

La urgencia hoy día no está en la megarreforma, está en la catástrofe y parece ser que para el Gobierno es más importante aprobar por dos, tres, cuatro votos la reforma”, agregó.

La respuesta del Ejecutivo, sin embargo, fue una. “Nuestra prioridad es la emergencia, pero tenemos que seguir también en los otros ámbitos de acción del Gobierno y uno de esos es el ámbito legislativo”, dijo Alvarado. La postura es consistente con el objetivo que La Moneda se fijó tras el despacho del proyecto en el Senado: cerrar la tramitación antes de la semana distrital y evitar una comisión mixta, con Kast confiando en que la iniciativa sea aprobada esta semana “por un margen mayor”.

El tercer frente es el clima entre ambos bloques. Consultado por los cuestionamientos, Alvarado transparentó su incomodidad con el doble registro de la oposición: “A mí me gustaría que esa crítica pública, cuando exista un fundamento, la hicieran también por interno para de esa manera ver cómo nos ayudamos, porque aquí todos, independientemente de cómo pensemos, ante una emergencia tenemos que actuar en conjunto. De hecho, yo hoy día he recibido llamados de presidentes de los partidos de la oposición que quieren juntarse conmigo, quieren ver de qué manera se colocan a disposición para ayudar y colaborar”. 

Vodanovic, en paralelo, apuntó a la conducción de la emergencia: “Me parece inaudito que el ministro de Defensa no esté a cargo de la coordinación de las Fuerzas Armadas en algo bastante complejo como es este escenario de un gran temporal. Que no haya estado el ministro durante toda esta emergencia me parece francamente impresentable (…). Tiene que haber un mando político, alguien que se siente en La Moneda a cargo de Defensa”.

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