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¿Pésimo casting o falta de elenco? Por qué el gobierno ha perdido el 10% de sus seremis antes de completar seis meses

Razones personales, publicaciones polémicas en redes sociales, falta de experiencia y una denuncia por violación. Estos son algunos de los motivos que han estado detrás de las salidas de 32 autoridades regionales.

Por normal general, hay alrededor de 310 secretarios regionales ministeriales (seremis) a nivel nacional. Uno en cada región por cada ministerio, salvo excepciones: Hacienda y Ciencias tienen representantes macrozonales, cuatro en el caso de la primera cartera y cinco de la segunda; Deportes y Minería, en lugar de 16, tienen 15.

A casi cinco meses del arribo del nuevo Gobierno, 32 de ellos (un 10%) renunciaron, desistieron antes de asumir o el Ejecutivo los removió de sus cargos.

Los motivos son variados: razones personales, cambios de puestos laborales, presuntas disconformidades con su sueldo y —uno de los que más se repite— falta de experiencia relacionada al cargo o incumplimiento de los requisitos académicos (ocho casos).

Salidas controversiales

Gran parte de las salidas respondieron a asuntos que han desataron controversia. Las más recientes son las de la seremi de Salud de Arica, Karla Kepec, y del seremi de Trabajo, Cristián Cabezas, en Tarapacá. En el caso de la primera, su renuncia estuvo precedida por un mensaje en el que pedía como requisito para acceder a puestos de trabajo en su repartición ser militante del Partido Republicano o hijo de uno.

Cabezas, por su parte, salió de su cargo en medio de denuncias por acoso o maltrato laboral cuyos detalles no han salido a la luz. Pese a que descartó estos antecedentes, la exautoridad sostuvo que prefería abandonar su puesto para evitar que la polémica llegue al presidente José Antonio Kast y además acusó ser víctima de una persecución religiosa.

A estos casos también se suma el del seremi de Salud de Magallanes, Fabián Barrientos, quien abandonó su cargo en medio de una denuncia de violación de parte de una trabajadora sexual. La denunciante manifestó que la exautoridad la había drogado antes de mantener relaciones sexuales. Tras ser formalizado, Barrientos quedó sujeto a la medida cautelar de arraigo nacional.

renato munster profesores
Renato Munster.

En otros casos, publicaciones en redes sociales les han jugado en contra a las exautoridades. Así sucedió con el candidato a seremi de Culturas de la Región Metropolitana, Renato Munster, de quien se difundieron mensajes que publicó antes de asumir en los que se manifestaba en contra del presidente José Antonio Kast. Caso parecido al del seremi de Educación del Biobío Alexander Nanjarí. Antiguos posteos suyos en redes sociales bromeaban con la posibilidad de tener una relación con una menor de edad.

Las drogas también fueron parte de la conversación. El seremi de Agricultura de Arica, Jorge Heiden, dio positivo a un test para detectar consumo de sustancias ilícitas. Por otra parte, su par de Hacienda en Arica, Marcelo Vergara, se negó a exhibir los resultados del suyo tras salir del cargo. Karina Trujillo, seremi de Justicia de Antofagasta, renunció en medio de cuestionamientos por haber representado a imputados con causas por tráfico de drogas, mientras era abogada.

Uno de los más insólitos fue el del seremi de Energía de la Región de La Araucanía, Patrick Dungan. Tras ser nombrado, no llegó a su oficina, ni atendió llamados telefónicos. Tampoco dio mayores explicaciones por su ausencia.

Falta de elenco y planificación

Las numerosas salidas de estas autoridades regionales han despertado cuestionamientos sobre los filtros que debieron pasar antes de llegar al cargo. Desde el propio oficialismo se ha cuestionado la idoneidad de los elegidos y en privado han apuntado a un problema de carácter estructural: la falta de elenco con que Kast llegó a La Moneda.

El presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, si bien defendió la decisión del Gobierno de remover a quienes no cumplen con los requisitos del cargo, admitió que “no es una buena señal que salgan tantos seremis”. También, la vicepresidenta de la Cámara de Diputados, Ximena Ossandón (RN), reconoció que no se puede “relativizar y negar la sensación que comienza a quedar en la ciudadanía de improvisación, cuestión que se agrava frente a la dureza con la que se criticó al gobierno anterior”.

Desde el PDG, que pese a no corresponder a un partido oficialista ha logrado darle mayor margen al Ejecutivo en determinados proyectos, acusaron que la salida de las autoridades regionales no se condice con el relato del un Gobierno de emergencia. “Lo que vemos es exactamente lo contrario: improvisación, falta de planificación y equipos que claramente no estaban preparados”, sostuvo la diputada Tamara Ramírez.

¿Cómo se elige un seremi?

Formalmente, un seremi debe cumplir con ciertos requisitos, como tener un título profesional de al menos de ocho o 10 semestres académicos. En algunas carteras, como Salud Pública, por ejemplo, se exige que la carrera esté relacionada a esta área.

Por ley, los requisitos son más elevados para los seremis de Seguridad Pública. En este caso, se exige tener al menos tres años de experiencia en ese cargo o, de lo contrario, demostrar seis años de experiencia profesional.

Más allá de los requisitos laborales, el encargado de designar a estas autoridades es el Presidente de la República. En la práctica, esto se traduce en que los delegados presidenciales regionales elaboran una terna que llega a manos del ministro sectorial. En estos procesos, también se suele tomar en cuenta la opinión de los parlamentarios de la zona.

Adicionalmente, hubo un equipo encabezado por el consejero regional Ignacio Dülger, e integrado por Álvaro Bellolio y Víctor Valdés, encargado del chequeo de antecedentes penales.

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