La Moneda fue el escenario elegido por el subsecretario de Interior, Máximo Pavez, y el senador Arturo Squella, presidente de Republicanos, para limar sus asperezas, tras la salida del ex subsecretario de Hacienda, Juan Pablo Rodríguez, tras dar positivo en un examen de drogas.
Su destitución provocó el enojo del líder de Republicanos, quien abogó por la vuelta de Rodríguez al cargo, aduciendo que no era consumidor de drogas, y apuntando a la figura de Pavez como principal responsable de su remoción.
En un chat privado de ex miembros de la Fundación Jaime Guzmán, Arturo Squella disparó contra Máximo Pavez, aseverando que “muy grave el daño que le han hecho a Juan Pablo. Espero podamos revertirlo (…). Por el momento sería bueno que Máximo Pavez le pidiera perdón a Juan Pablo por el desdén frente al caso, por los trascendidos maliciosos que circulan contra JP y por la irresponsabilidad frente a todo el proceso”.
La filtración de estos mensajes de Squella, que también apuntaban al ministro Claudio Alvarado, provocó controversia al interior del oficialismo y llevó al senador republicano a conversar con ambos involucrados para dejar atrás el impasse.
Tras un primer encuentro con el biministro de Segegob e Interior, este jueves fue el turno de Arturo Squella de verse las caras con Pavez y retomar su relación.
Esto quedó de manifiesto cuando ambos fueron vistos en Palacio hablando de manera distendida, ante lo cual el timonel de Republicanos expresó a los medios que “hay una amistad de muchos años trabajando juntos y vamos a seguir haciendo mucho”.
Por su parte, el subsecretario de Interior compartió una foto de su despedida con el mensaje: “Buena conversación. Seguimos adelante”.