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“Menos moderación, más radicalidad”: JJ.CC. en picada contra carta Vodanovic-Bellolio

A juicio de algunas células de esta organización, los consensos que propusieron los alcaldes “nos llevan de forma inevitable a hablar en su lenguaje y en sus modos, es decir, trabajando para él”.

La agenda común a 30 años que propusieron mediante una carta los alcaldes de Maipú y Providencia, Tomás Vodanovic (FA) y Jaime Bellolio (UDI), no despertó apoyos en todos los sectores.

Figuras del Partido Republicano, como el diputado Agustín Romero, criticaron que la misiva se “felicite” a sí misma por querer “volver a conversar los problemas a 30 años” y en el partido de Vodanovic también se abrió un debate interno. La diputada Consuelo Veloso (FA) planteó que “tanta concesión disfrazada de ‘diálogo’ que al final solo le sirve a la derecha empobrecedora“.

Desde el mundo municipal, los alcaldes de Ñuñoa e Independencia, Sebastián Sichel y Agustín Iglesias también se sumaron al debate al plantear que un acuerdo político no es un resultado en sí mismo. “Para un ciudadano la diferencia es evidente: un acuerdo que no cambia nada en su vida termina siendo otra promesa incumplida”, aseguraron ambos jefes comunales, asociados a Chile Vamos.

JJ.CC. cuestiona carta Vodanovic-Bellolio

Las Juventudes Comunistas e cuatro comunas de la Región Metropolitana también dejaron ver sus reparos a la carta de ambas autoridades. “El capitalismo y su minucioso discurso impregnado en la subjetividad nos nubla la conciencia haciéndonos creer que la única forma de lidiar con él, es con consensos“, plantearon en un post conjunto de

acompañado de una imagen de Vodanovic y Bellolio con el mensaje “menos moderación, más radicalidad”.

“Estos consensos nos llevan de forma inevitable a hablar en su lenguaje y en sus modos, es decir, trabajando para él. Así los progresismos no han hecho más que perfeccionar sus mecanismos y hacer plausible que el Estado opere para la clase dominante, intentando conciliar a las clases sometiendo a los trabajadores a discursos que como dijera Fidel (Castro): son sólo un canto de sirena; atrapan, seducen, pero engolosinan haciendo pensar que el único modo que tenemos de habitar el mundo es sirviendo a la acumulación originaria”, añadieron.

“La caída de la promesa del Estado moderno y del progresismo está en nuestro mapa. La radicalidad si bien siempre ha sido nuestra alternativa, hoy parece ser la vía necesaria de toda la humanidad.
Las revoluciones son humildes, de carne y hueso, contextuales y por ende, profundamente necesarias a su tiempo. Sin temor a la confrontación con quienes no dudan en usar su poder coercitivo”, zanjaron.

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