A seis meses de que José Antonio Kast asumiera la Presidencia, el oficialismo volvió a poner sobre la mesa una discusión que lo acompaña desde el inicio de su mandato: si el modelo colaborativo entre Chile Vamos y el Partido Republicano sigue siendo suficiente para sostener al Gobierno, o si la creciente impopularidad de Kast obliga a dar un paso hacia una coalición formal.
El hito de los seis meses, cumplidos este mes de septiembre, se transformó en la excusa para que los propios dirigentes oficialistas reflexionaran sobre los ajustes que el Gobierno debería incorporar de cara al futuro, en un momento en que la impopularidad del mandatario y de su administración va al alza.
En esa reflexión coinciden dos diagnósticos: la necesidad de mejorar el diseño de la vocería del Ejecutivo —tema que ha estado en el centro de la discusión interna desde la salida de la exvocera Mara Sedini— y la de afinar la coordinación entre los partidos que sostienen al Gobierno.
En Chile Vamos reconocen que la relación con el Partido Republicano ha mejorado, tras unos primeros meses tensionados en que la tienda fundada por Kast instaló la discusión en torno a la “derecha cobarde”, término utilizado por sectores republicanos para referirse a la centroderecha.

No obstante, esa mejoría en el trato aún no se traduce en acercamientos formales o concretos de cara a la idea de formar una alianza de Gobierno institucionalizada. Esto, en momentos en que al interior de Chile Vamos se discute si la coalición sigue existiendo como tal.
La discusión sobre la pertinencia de una coalición formal va, además, de la mano con la proyección del futuro del propio Gobierno.
Kast ha definido que el éxito de su administración se medirá, en buena parte, por su capacidad de traspasar la banda presidencial a alguien del mismo sector político. Aunque todavía restan varios años para esa definición, en los partidos oficialistas coinciden en que el primer desafío concreto serán las elecciones municipales y regionales. Para enfrentar ese proceso, en el sector apuntan a que hacia fines de 2027 debería estar relativamente clara la política de alianzas al interior de la derecha, de manera de evitar roces y desgaste para el Gobierno.
Ahí surge la principal discrepancia dentro del oficialismo. Mientras en la UDI apuestan por conformar una gran coalición que vaya desde la centroderecha —incorporando lo que queda de Amarillos y Demócratas—, en el Partido Republicano privilegian no formalizar la alianza y mantener su impronta de partido de derecha “sin complejos”.
En Renovación Nacional, en tanto, existen posiciones divididas: parte de la colectividad ve con buenos ojos mantener una identidad independiente al Partido Republicano, mientras que el sector más duro de la tienda liderada por Balladares no tiene complejos en aliarse con los republicanos.
Kast, por su parte, ha transmitido a los dirigentes de partidos que su evaluación es positiva en torno al modelo de colaboración más allá de los roces que da por superados. Dicha posición, está alineada con la de Arturo Squella, timonel del Partido Republicano.
En entrevista con EL DÍNAMO, el diputado UDI Ricardo Neumann sostuvo que “al Gobierno le falta consolidar la coalición que, hasta el momento, funciona como una coalición de facto”.
Según el parlamentario, la actividad legislativa de estos meses ya deja ver una alianza de Gobierno operando en la práctica, pero esa coordinación “necesita consolidarse en una articulación que no solo tenga que ver con cómo se vota en el Congreso, sino también proyectando la coordinación para las próximas elecciones municipales y también con un relato político unificado”.
Desde el Partido Republicano, el diputado Stephan Schubert marcó distancia respecto de una lectura que subordine la identidad de su partido al proyecto de una coalición amplia.
“Este no es el gobierno republicano, es el gobierno del presidente Kast, que gobierna para todos los chilenos con un conjunto de partidos, entre los cuales está el republicano, que puede ser uno de los más importantes, pero no es el que gobierna”, explicó en conversación con EL DÍNAMO.