Renovación Nacional cerró filas en torno al ministro de la Segpres, José García Ruminot, luego de que la derrota por un voto de la reforma constitucional sobre detención de migrantes reactivara en el oficialismo los cuestionamientos al desempeño de su equipo, que incluye a la subsecretaria Constanza Castillo, también militante del partido.
La Cámara de Diputados rechazó el martes la reforma con 88 votos a favor, 28 en contra y 19 abstenciones, uno menos de los 89 que exige el quórum de cuatro séptimos para modificar la Constitución.
Desde entonces la mirada se posó sobre la Secretaría General de la Presidencia, responsable de coordinar la agenda legislativa del Gobierno y de cuadrar los votos en la Sala.

En RN comentan que las críticas no se leen solo como un cuestionamiento al ministro, sino a la posición que ocupa el partido en el Ejecutivo. García Ruminot es el único ministro RN del gabinete y, a la vez, su único representante en el núcleo de poder de La Moneda, puesto que integra el comité político.
Los reparos han venido especialmente de libertarios y republicanos, y en la interna oficialista se extienden incluso a la UDI. Y apuntan a que el equipo del ministro ha fallado en el último tramo en la contención de emergencias legislativas, como el descuelgue de votos o la ausencia de parlamentarios. Eso incluye la tramitación de los permisos constitucionales, que permiten descontar a un diputado ausente del cálculo del quórum.
También se acusa falta de coordinación con las mesas de ambas cámaras, presididas por parlamentarios del sector: Jorge Alessandri (UDI) en la Cámara y Paulina Núñez (RN) en el Senado. Dicen en el oficialismo que, con ambas testeras en manos propias, debería ser más fácil ordenar los tiempos de votación, las estrategias de dilación y los trámites formales que allanan la aprobación de los proyectos.
Frente a ese diagnóstico, las principales figuras de RN salieron a respaldar a García. La presidenta del partido, senadora Andrea Balladares, dijo en radio 13C que “hay una mala intención en las críticas al ministro” y que “ha hecho un gran trabajo, que ha sido un aporte al Gobierno del presidente José Antonio Kast”.
Aun así, reconoció que “hay equipos que es necesario reforzar en distintos ministerios” y que el trabajo sectorial en materia legislativa “se debe coordinar muchísimo mejor”.
La vicepresidenta de la Cámara, Ximena Ossandón (RN), puso el foco en que “son responsabilidades compartidas” entre la Segpres, los ministerios sectoriales y las bancadas.
Según comentó a EL DÍNAMO, la repartición encabezada por García tiene “un aspecto muy ingrato: los éxitos legislativos son del ministerio sectorial, y las derrotas son siempre de la Segpres”.
Y acotó: “No hacemos presente los múltiples aciertos que ha tenido la Segpres, y nos concentramos en estos traspiés, muchos de ellos de responsabilidad compartida con las bancadas y los ministerios sectoriales que solo se sientan a ver el tablero de votación. De hecho, dos de ellos, seguramente los más graves, son problemas originados en los propios partidos”.
La jefa del comité de senadores de RN, María José Gatica, fue más específica al repartir responsabilidades: “No corresponde que cada vez que existe un problema político en el Congreso, toda la responsabilidad termine radicada en el ministro de la Segpres”, planteó.
En esa línea, la senadora apuntó a los asesores del Presidente: “Si el Segundo Piso tiene un rol central en la conducción política del Gobierno, también tiene que hacerse responsable de la coordinación”.
Gatica también cuestionó que “parlamentarios sean convocados a una gira presidencial precisamente el mismo día en que el Congreso debe votar proyectos relevantes para la seguridad del país”.
Aunque no los nombró, la alusión apunta a los diputados que integraron la comitiva de Kast en Estados Unidos y no estuvieron en la Sala: el presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, y los republicanos Felipe Ross y Stephan Schubert.
La crítica de Gatica apunta a que los permisos constitucionales de Ross y Schubert se tramitaron de forma incorrecta, mientras que en el caso de Ramírez no estaba previsto pedir uno.
García, en tanto, defendió que el conteo de votos se hace de forma “rigurosa” y “minuciosa”, aunque reconoció que al momento de votar hay parlamentarios que pueden ausentarse o cambiar de postura. Y desde Nueva York, el Presidente Kast descartó pedirle explicaciones al ministro y apuntó a los parlamentarios que votaron en contra, se abstuvieron o no estuvieron en la votación.