Secciones
Política

Juan Marcelo Valenzuela, jefe de bancada del PDG: “Al Gobierno le ha faltado corazón en ciertas decisiones”

En entrevista con EL DÍNAMO, el diputado y jefe de bancada del Partido de la Gente califica el Presupuesto 2027 como “acotado” y “restrictivo”, plantea que el Gobierno debería ser “más agresivo en obra pública” para enfrentar el desempleo y asegura que su bancada aún no define cómo votará la solicitud de endeudamiento por hasta US$25.000 millones.

“Frente a situaciones excepcionales, uno espera medidas excepcionales”. Con esa frase, el diputado Juan Marcelo Valenzuela, jefe de bancada del Partido de la Gente (PDG), explica por qué, a su juicio, el Presupuesto 2027 que presentó el Gobierno del presidente José Antonio Kast se queda corto frente al desempleo.

El parlamentario, que integra la comisión mixta de Presupuestos, dice no cuestionar el sello de responsabilidad fiscal con que se elaboró el proyecto, pero sostiene que el país necesita “un gran empuje en el corto plazo”, con más inversión en obra pública.

En conversación con EL DÍNAMO, Valenzuela se refiere además a los recortes más controversiales —como los de Prodemu, los Liceos Bicentenario, el programa de tenencia responsable de animales de compañía y el Servel—, pide más antecedentes técnicos al Ejecutivo y evalúa el desempeño del ministro Jorge Quiroz.

—¿Qué le parece el presupuesto que el Gobierno presentó al Congreso?

—Me parece que es un presupuesto bien acotado, bien restrictivo, entendiendo la situación general que tenemos en el país. Los números son bien conocidos y, por lo tanto, a nosotros nos preocupan ciertas partidas y, por supuesto, que se dejen 

—Antes de su ingreso, en el PDG se había planteado que este presupuesto debía servir como un salvavidas ante el desempleo y el mal desempeño de la economía. ¿Cree que cumple ese parámetro de reactivador económico?

—Nosotros habríamos sido más intensos en lo que tiene que ver con obra pública. El plan que ha presentado el Gobierno asociado a este año, que está cruzado también por la discusión del Presupuesto de 2027, habla de una meta de 100.000 empleos, lo que a nuestro entender es muy poco: es prácticamente el 10% de la cantidad de desempleados que tiene Chile. Creo que es una mirada acotada respecto de la urgencia de corto plazo que tiene hoy día el país.

El Gobierno está haciendo algunas medidas estructurales, pero eso es para cuatro o cinco años más. Echamos de menos un gran empuje en el corto plazo, y ahí el Gobierno debería ser más agresivo en obra pública.

—La mirada del Gobierno está asociada a impulsar la economía desde lo privado, no desde el aparato público…

—Cualquier persona que entiende de economía sabe que, cuando la parte privada está fría, se tienen que desarrollar políticas macroeconómicas. Ahí hay dos opciones: la política monetaria, que no le corresponde al Ejecutivo sino al Banco Central, y la política fiscal, que en este caso debería ser expansiva. Ahí lo que puede aumentar es el gasto público. Y cuando hablamos de gasto público no nos referimos a transferencias a gasto corriente, que no genera un efecto multiplicador, sino a inversión de corto plazo: caminos, puentes, obras en general que puedan reactivar.

—El Gobierno ha puesto especial énfasis en las regiones afectadas por las catástrofes de los últimos años y sí contempla una expansión del MOP en este presupuesto. ¿A usted esa expansión no le alcanza?

—Eso se tiene que traducir a empleo, porque es lo que necesitamos en el corto plazo. No hay que perderse con los porcentajes: si dentro de la cantidad de desempleados, que está llegando casi al millón, tu objetivo es 100.000, te quedas corto, independiente del número.

—Pero el gasto efectivamente está creciendo en el aspecto que usted menciona.

—Te voy a dar otro dato que no sale de mí, se lo escuché a Óscar Landerretche: en las décadas pasadas se invertía el 4% del PIB en obra pública. Hoy día Chile está invirtiendo cerca del 1%, o sea, cuatro veces menos. Por tanto, lo que uno espera en un ciclo restrictivo de la economía privada es que el Estado juegue un rol. El ministro ha dicho que esto va a ser como una especie de puente. Uno lo entiende: es una lógica transicional hasta que la economía se vuelva a reactivar. Pero me parece que se quedan cortos. Yo hubiese esperado al menos el doble: que se apunte a 200.000 empleos.

—¿Ve un componente ideológico en este presupuesto?

—Más que ideológico, lo que veo es un componente que está bien en los porcentajes y en la responsabilidad fiscal. Pero cuando nos golpean variables internacionales, que tienen que ver con el precio de los combustibles, uno espera medidas excepcionales.

—¿Comparte entonces la mirada de fondo del Gobierno?

—Yo creo que está bien el tema de la responsabilidad fiscal, porque si se hace un excesivo gasto sin control, lo que se hace es que el país consiga más deuda y muchas veces uno termina pagando 4.000 millones de dólares en tasa de interés. Eso es lo que no nos podemos permitir. La crítica no es de fondo, sino que tiene que ver con que hoy día, en una situación transitoria, creo que ellos se quedan cortos.

“A mí me interesa un Estado eficiente”

—¿Cuáles son las líneas rojas del PDG en la tramitación del presupuesto?

—Nosotros siempre hemos hablado de que estamos a favor de ir restringiendo el gasto improductivo, algo que no llega a las personas. Pero creo que hay programas que se han recortado y que no tienen la justificación. Y yo he hecho punto técnico y también punto político.

—¿Cuáles son esos programas?

—Por ejemplo, el programa que por todos es conocido, Yo elijo mi PC. Yo creo que el recorte es innecesario, no está justificado, porque el argumento que se pone ahí es que no está generando impacto y ese nunca ha sido el foco. Lo que se busca es acortar la brecha tecnológica entre una persona que tiene un cierto nivel económico y otra, más deteriorado. Muchas veces lo analizan a nivel de números y de ratios que no responden a la realidad. Ese tipo de cosas yo no me las explico.

—Otro recorte que generó controversia es el de Prodemu, porque el 85% se destinaría a sueldos y arriendo. ¿Comparte ese tipo de ajustes en el gasto?

—Todo tiene que ver con la explicación. Por ejemplo, si ese 85% lo estás pagando en sueldos de personas que son, voy a poner un ejemplo, terapeutas de mujeres que sufren violencia intrafamiliar y necesitan volver a incorporarse a la vida social y al trabajo sin trauma, yo digo: mantengámoslo. Si ese 85% de sueldo es un gasto que termina siendo muy poco productivo y no tiene un impacto real en la vida de las mujeres o las jefas de hogar, está dejando de ser necesario. Entonces, lo que a mí me falta son las explicaciones.

Tú estás dejando solo el presupuesto para poder cerrarlo en marzo, ¿por qué? Dame un informe concreto que diga: “Mira, las personas que están contratadas ahí, el impacto que están teniendo en estas familias es nulo”.

—¿Han pedido explicaciones similares por otros recortes?

—Ese tipo de explicaciones las estamos pidiendo en educación, por el gasto de los liceos bicentenario. Ellos están diciendo que a los peor evaluados quieren quitarles el financiamiento y concentrarse solo en los mejor evaluados. 

—¿Hay una deficiencia en torno a explicar los recortes?

—Tiene que ver con cómo se tramita el presupuesto: nosotros tenemos probablemente dos horas, a veces cuatro, cuando hay doble sesión, de un trabajo que se viene desarrollando desde hace seis meses. Yo, en particular como ingeniero, cuando me presentan eso me gusta entender cuáles son las variables que se toman para llegar a esas conclusiones, porque muchas veces se toman variables erradas. Tú me dices que no tiene impacto en el aprendizaje, ¿y quién te dijo que ese era el objetivo? El objetivo es otro, por tanto todo tu análisis está errado. Necesitamos tiempo para poder desarrollar eso. Por eso, hoy día, en conjunto con la subcomisión, estamos revisando, tratando de llegar a un criterio común y que se salvaguarden estas cosas.

—¿Hay otras partidas que le preocupen?

—El Servel. Lo recortan un 15% y luego un 12%, que es la última actualización, y resulta que tengo al director y a la presidenta diciéndome que eso pone en riesgo la transmisión de datos. Si hay algo en lo que Chile sabe que es ganador, el nivel de conteo que es espectacular: se hacen proyecciones, están todos los medios conectados, uno siente la transparencia. Eso está en riesgo, porque no se renuevan los equipos y el Gobierno no quiso recibir al Servel.

—Fue el primer rechazo importante que se conoció en la subcomisión en la que usted participa. ¿Qué argumentos dio el Gobierno para esa reducción?

—Los argumentos que yo he escuchado han sido prácticamente de parlamentarios de los distintos sectores: es extraño que el Servel pida plata para 2027, cuando no es de elecciones, porque las elecciones son el 2028. Y el Servel contraargumenta que efectivamente necesitan planificar esto con tiempo.

—Más allá de los casos que menciona, ¿dónde sí debería recortar el Gobierno para cumplir su meta de déficit?

—Estamos en pleno desarrollo del estudio. Es una tarea que evidentemente es dura, la tiene que desarrollar el Ejecutivo; pero nosotros hoy día solo estamos revisando aquello que resulta sensible. Un ejemplo que puedo dar es el programa de alimentación del adulto mayor, el PACAM. Se entregan cremas y sopas en los consultorios y, según los datos que nos han entregado las organizaciones, el 60% no se retira: se vence, se pudre, se bota. Podría sofisticarse, ajustarse. Incluso podría cambiarse el nivel de alimentación, porque sale más barato comprar otro tipo de alimentos. Esa eficiencia se puede desarrollar, pero se requiere tiempo y estudio.

—Otro punto relevante del proyecto es la solicitud de endeudamiento por US$25.000 millones. ¿Cuál es la opinión de la bancada y cómo van a votar ese apartado?

—Todavía no puedo dar la opinión de la bancada porque aún nos tenemos que reunir. Pero estamos evaluando y recogiendo los distintos argumentos. Suena un poco cliché y repetitivo, pero la verdad es que estamos tratando de posicionarnos como una bancada técnica, que recibe argumentos para tomar posición. No queremos prejuzgar ciertas cosas.

—¿Y qué piensa de la solicitud en sí?

—Frente a un Gobierno que se ha mostrado tan restrictivo en la política fiscal y tan dogmático desde el punto de vista de los números, si están pidiendo una solicitud de endeudamiento, uno presupone que es estrictamente necesario. Eso lo presupongo.

Lo que he escuchado hasta el momento es que, de esos 25.000, hay cerca de 17.000 que tienen que ver con compromisos previos a este año legislativo. Por tanto, queremos ver bien esas glosas, si efectivamente son los 17.000 millones que se piden. Y lo otro: si ese texto de endeudamiento nos parece prudente, y eso lo estamos evaluando. Es parte de las conversaciones que tenemos que tener la semana siguiente con la bancada.

—Más allá del presupuesto, algunas declaraciones del ministro Quiroz, en cómo informa los recortes y otras materias, han generado controversia. ¿Cómo evalúa su rol para trabajar, negociar y comunicar esta ley de presupuestos y las materias económicas del Gobierno?

—Si nosotros hubiésemos sido gobierno, hubiésemos actuado de manera muy diferente. En ningún caso hubiésemos traspasado el golpe de las bencinas de manera directa y sin medidas de contención mucho más robustas, porque la gente, la clase media, lo está pasando muy mal. No está llegando a fin de mes, las cifras no nos están acompañando, la economía está muy fría o estancada, como usted quiera llamarlo.

Por tanto, desde el punto de vista económico, en ciertas decisiones que han tomado, creo que le ha faltado corazón. Vemos un gobierno que mete mucho número, que está muy enfocado en la responsabilidad fiscal, pero hay que recordar que se está administrando un país, y el país contiene personas que tienen distintas realidades. Ha faltado bastante más conexión con ciertas realidades. Hay ciertas frases que yo no comparto, creo que no fueron las más afortunadas, pero lo que me interesa es que la gestión económica vaya en beneficio de las personas.

Notas relacionadas







Juan Marcelo Valenzuela, jefe de bancada del PDG: “Al Gobierno le ha faltado corazón en ciertas decisiones”

Juan Marcelo Valenzuela, jefe de bancada del PDG: “Al Gobierno le ha faltado corazón en ciertas decisiones”

En entrevista con EL DÍNAMO, el diputado y jefe de bancada del Partido de la Gente califica el Presupuesto 2027 como “acotado” y “restrictivo”, plantea que el Gobierno debería ser “más agresivo en obra pública” para enfrentar el desempleo y asegura que su bancada aún no define cómo votará la solicitud de endeudamiento por hasta US$25.000 millones.

Daniel Lillo