El subsecretario vocero de Gobierno, Gonzalo Arenas (UDI), se refirió a la salida del subsecretario de Justicia, Luis Silva (REP), en medio de la crisis que atraviesa el Ejecutivo por las rebajas de pena otorgadas a condenados por delitos sexuales contra menores de edad.
El nombre de Silva ya había quedado en entredicho tras publicar un video en la noche del jueves en el cual se desmarcaba de la controversia y apuntaba como responsable de esta situación a su superior, Fernando Rabat. Un día después, luego de que admitiera que hizo la publicación sin avisar al titular de la cartera se concretó su salida.
Al respecto, en entrevista con El Mercurio, Arenas sostuvo: “Primero, el Gobierno no sabía de ese video. Nosotros consideramos que es un profundo error por parte del subsecretario Silva. Fue una imprudencia temeraria porque somos un Gobierno, actuamos en equipo y, por lo tanto, un tema que incluso ni siquiera el ministro sabía me parece un profundo error que debe tener consecuencias”.
Asimismo, advirtió que no esperan que la remoción de Silva “cambie el fondo de la situación”. “Su salida no se debe a la firma de decretos. Se debe a que cometió un grave error con la publicación de ese video”, explicitó.
Por otra parte, reprochó que se ha construido en torno a Rabat “una imagen absolutamente injusta, de que existiría un ministro que anda liberando delincuentes, como una especie de gran dador de rebajas de penas”. Además, defendió que “con todos los antecedentes que tiene el Presidente, el ministro cuenta con su confianza” y que “esas decisiones no se pueden evaluar por puntos más o menos de adhesión en las encuestas, porque son actitudes que reflejan coraje moral y eso no se mide por encuestas, sino por resultados”.
Respecto de la acusación constitucional que se presentará contra Rabat y la posibilidad de que parte del oficialismo la respalde dijo: “El Presidente no les está pidiendo lealtad a un Gobierno, les está pidiendo lealtad a la Constitución, porque aquí no se configura ninguna de las causales que permiten una acusación constitucional. Si se va a ejercer una labor parlamentaria seria, con lealtad a la Constitución y a su espíritu, ningún diputado de los que dicen apoyar al Gobierno podría votar a favor de algo que tiene errores humanos, grandes y errores políticos grandes, pero que desde el punto de vista jurídico-administrativo no configura ninguna causal de infracción a las leyes o a la Constitución”.