La Defensoría de la Niñez alertó que los egresos hospitalarios por lesiones autoinflingidas se dispararon un 137%, mientras hubo un alza de 46,4% en víctimas de violencia sexual y más de 41 mil niños, niñas y adolescentes en lista de espera para programas de protección especializada, según mostró el Diagnóstico Anual sobre la Situación de Derechos de la Niñez y Adolescencia 2026.
El documento mostró un avance en diferencias problemáticas, como la caída del embarazo adolescente y la recuperación de una serie de indicadores tras la pandemia, como pobreza, inseguridad alimentaria, resultados de aprendizaje y asistencia escolar.
No obstante, se dio cuenta que niños, niñas y adolescentes enfrentan riesgos crecientes en salud mental, violencia, entornos digitales, convivencia educativa y protección especializada.
“Al analizar los datos, vemos cómo el entorno social, cultural y tecnológico en el que niños, niñas y adolescentes se desarrollan ha cambiado vertiginosamente; sin embargo, las políticas públicas para su protección parecieran no avanzar al mismo ritmo”, sostuvo el Defensor de la Niñez, Anuar Quesille.
Esta nueva versión del Diagnóstico contó con la incorporación de la opinión de niños, niñas y adolescentes, los que indicando que, en el 36,9% de los casos, no pudieron ejercer sus derechos, cifra que sube a 40,6% en el caso de quienes están en la educación media.
En el caso de la salud mental adolescente, entre 2014 y 2025, los egresos hospitalarios de niños, niñas y adolescentes por lesiones autoinfligidas se incrementaron 137% y solo en 2025 se registraron 2.518 egresos por esta causa.
En este 2026, ya van 4.159 egresos hospitalarios en unidades de psiquiatría infanto-adolescente, con una duración promedio de hospitalización de 23,8 días.
A esto se suma que la Encuesta de Calidad de Vida del Minsal mostró que, entre 2016 y 2024, se disparó un 143% el puntaje promedio de falta de compañía, 110% en la sensación de exclusión y 48% en la percepción de aislamiento en personas de 15 a 19 años. Además, el 15% de los adolescentes han sido víctimas de ciberbullyng.
“Estos antecedentes deben ser leídos como un alerta país. No hablamos solo de cifras, sino de una afectación profunda del bienestar adolescente, donde aparecen con fuerza la soledad, el aislamiento, la exclusión y la falta de respuestas oportunas”, señaló Quesille.
En cuanto a la violencia sexual, los casos subieron a 46,4% entre 2019 y 2025, mientras que solo en el último año de análisis se registraron 28.969 casos de abuso sexual, 1.099 de acoso sexual y 5.058 de violación contra niños, niñas y adolescentes. Además, entre 2022 y 2024 aumentó en 73% la tasa de víctimas de explotación sexual.
El Diagnóstico 2026 también advierte una fuerte presión sobre el sistema de protección especializada. En 2025, 41.557 niños, niñas y adolescentes estaban en lista de espera para programas del Servicio Nacional de Protección Especializada, mientras que la sobreocupación en centros residenciales aumentó de 22% a 41% entre 2019 y 2024.