Hace no mucho tiempo, Javi Sáez apenas ubicaba Chile en el mapa y conocía a un par de raperos nacionales. Hoy habla de Dalcahue, Aysén y de las fondas dieciocheras con la soltura de alguien que lleva toda una vida en este país.
Javi, como lo conocen en redes sociales, es de Murcia, en el sureste de España y los viajes son su pasión. Tras un primer viaje que lo dejó con gusto a poco a nuestro país, volvió con una idea ambiciosa: un documental que mostrara Chile región por región, publicado por episodios en YouTube y contado a través de su propia gente.
El proyecto, que él mismo financió, tuvo de todo: alojamientos ofrecidos por su comunidad en Instagram, entrevistas improvisadas con vecinos y pescadores, cuatro meses sin un día de descanso y una pausa obligada cuando la plata ya no alcanzó. Aquí nos cuenta, con el acento intacto y el entusiasmo de siempre.
Antes de tu primer viaje, ¿qué sabías de Chile? Dicen que todo partió por lo que te contaba tu amigo Pedro.
“No tenía prácticamente conocimiento del país, más allá de su localización geográfica y de algunos artistas musicales, porque desde hace mucho tiempo escucho música urbana y conocía cantantes, especialmente rapero del país. Al conocer a Pedro en China, me habló de Torres del Paine, de la Carretera Austral. También me habló de Bolivia del celular de Uyuni. Me habló de San Pedro de Atacama, entonces yo tomé nota durante el viaje y cuando llegué a casa a España estuve informándome sobre todo esos lugares, viendo las fotos, viendo videos, especialmente un documental de un fotógrafo francés llamado Timothy Dhalleine que tiene un documental sobre el recorrido de un hombre en bicicleta desde el salar de Uyuni hasta Torres del Paine, y con ese documental me convencí. Fue el clic que me hizo saber que quería conocer Chile”

Has contado que te informas poco antes de viajar, para no saber con qué te vas a encontrar. ¿Qué fue lo que más te sorprendió acá?
“No es que no me informe, sí me informo, lo que no hago es ver fotos o videos para estéticamente sorprenderme. Lo que información si suelo buscar un poquito y conocer sobre la historia de cada lugar y la geografía, un poco el clima. ¿Algo que me sorprendiera mucho que no esperaba? difícil responder esta pregunta porque hay tantos lugares que visitas este año que se me hace un poco difícil elegir, pero quizás China Muerta (La Araucanía) en invierno con toda la nieve y todos los árboles calcinados, con todo el carbón, impresiona mucho”.
¿En qué momento decidiste que no bastaba con un viaje y que querías volver a hacer un documental completo, región por región?
“Sentí que me faltaba muchísimo más por conocer y que había una riqueza histórica, cultural y de naturaleza enorme y que yo no podía quedarme sin conocerla. Como toda la vida he querido hacer un proyecto audiovisual grande propio, sentí que podía ser el primero y que tenía herramientas bastante limitadas, pero que tenía herramientas para poder hacerlo y una cosa y la otra fueron las que me hicieron decidirme y prácticamente cuando volví a España, ya venía convencido de que iba a hacer ese documental”.
¿Por qué se llama “Donde empieza la memoria”? ¿Qué memoria buscas retratar?
“Es una respuesta un poco inesperada porque va más bien con un proyecto propio y conmigo mismo que con el propio país. Siempre pienso que tengo un miedo que es el de tener Alzheimer o empezar a olvidar cosas porque soy una persona bastante olvidadiza. Hago muchas cosas y tengo muchos estímulos y tiendo a olvidarme mucho de nombre de personas, de lugares en los que estado y de algún lugar en el que he vivido una experiencia y me genera un poco de miedo. Producir un documental en una buena calidad sentí que era un proyecto grande que cuando yo sea mayor me gustaría ver y poder recordar, entonces eso es lo que le da el nombre ´Donde empieza la memoria´”.
Financiaste el proyecto en gran parte con tus propios ahorros. ¿Cómo ha sido sostenerlo de forma independiente y qué rol tuvo tu comunidad de seguidores?
A nivel económico ha sido íntegramente con mis propios fondos y sí que ha tenido un rol muy importante mi comunidad. A mí no me gusta referirme a las personas que me siguen como seguidores, sino las personas que hay que ven las cosas que hago y que disfrutan del contenido que género han sido las personas que han hecho posible este viaje. Si no me hubieran contactado de lugares para ofrecerme alojamiento en el país no habría sido posible hacer la mayor parte del trabajo. Mis fondos no habrían alcanzado para poder estar tantos meses en Chile.

Recorriendo Chile
Si tuvieras que elegir una región que te robó el corazón y otra que los propios chilenos no valoran lo suficiente, ¿cuáles serían?
Para mí es imposible elegir entre regiones como Magallanes, la región de los Lagos, la región de Aysén, la región de la Araucanía son regiones en las que he vivido tantas cosas. He conocido tantas personas y he disfrutado tanto que no pude elegir entre una y otra. Hay tantas cosas únicas y especiales que no puedo elegir y si siento que hay regiones que los chilenos no es que no las valoren, sino que a lo mejor no son tan conocidas porque a lo mejor no llegas tanto el turismo o porque no tiene tanta exposición. En la región de Aysén, de hecho, el episodio no tiene prácticamente visitas porque tiene menos habitantes, sin embargo, a nivel paisajístico creo que una de las regiones más bonitas de todo el país.
¿Cuál fue el momento más difícil del recorrido?
Tengo en mente tres o cuatro, pero el más duro fue decidir pausar el documental porque no era viable económicamente. Le había puesto muchísimas ganas e ilusión, y los episodios estaban quedando cada vez mejores, porque ya tenía más experiencia. Pero el agotamiento y la falta de plata hicieron imposible seguir.
Esa decisión fue la consecuencia de otros momentos difíciles. Estuve cuatro meses sin tomar un día libre y mentalmente estaba cada vez más cansado. También faltó patrocinio y apoyo: tuve una mala experiencia con una agencia de representación y después con un mánager. Pasaban los meses, yo seguía embarcado en la aventura y veía mi dinero bajar, bajar y bajar, sin ningún ingreso. Fue muy frustrante, y tener que pausar el documental fue el punto de mayor sufrimiento.
Viviendo las fiestas patrias
Viviste tus primeras Fiestas Patrias en Santiago. ¿Cómo fue la experiencia?
La verdad me sorprendió mucho porque la fiestas patrias, en Santiago por lo menos, son más parecidas las fiestas regionales que tengo en mi región de Murcia de lo que yo me habría imaginado jamás en la vida. La viví la disfruté mucho porque pude conocer tres fondas diferentes con tipos de público diferente y con tipo de actividades y me gustaron mucho cada una de ellas. La verdad disfruté muchísimo la fiesta.

¿Y qué tradición chilena te llevarías a España?
Es difícil elegir, pero hay algo que me gustaría que tuviéramos más y que, por la situación política, allá no se da: la unidad de todo el país en Fiestas Patrias y poder llevar la bandera con orgullo. En Chile la bandera es motivo de unión, y en septiembre se nota especialmente: la ves en cada casa, en cada plaza, en cada negocio. Y me encanta, por cierto. En España eso no pasa; nos divide. Creo que deberíamos buscar más puntos de unión, como en Chile: el cuidado de la naturaleza, el país completo, la bandera. Eso me lo llevaría.
Mirando desde Europa, ¿qué crees que el mundo no sabe de Chile?
Chile está haciendo un trabajo hacia afuera que va ganando fuerza, pero todavía es incipiente si lo comparas con México o Perú, que llevan muchos años invirtiendo en su marca país. Chile lo está haciendo muy bien, solo que desde hace menos tiempo. El mundo tiene que ir conociendo poco a poco su diversidad de flora y fauna y su geografía. Es cuestión de tiempo: cada vez hay más turismo y más gente interesada. No creo que Chile tarde mucho en ser una potencia mundial del trekking, el turismo aventura y el turismo de naturaleza. Le va a ir muy bien.

Para seguir su viaje
Cada paso de este viaje realizado por el español está inmortalizado en sus redes sociales . Los episodios de “Donde empieza la memoria” están en el canal de YouTube, y el día a día del recorrido, en su Instagram @javisaez____. Aysén, dice él, todavía espera sus visitas.