Más y mejor seguridad pública - Séptimo y final desmenuzando
Si se aprueba el texto que se propondrá, la vorágine política deberá necesariamente menguar, porque para iniciarse una discusión de cambio constitucional, ya no bastará el berrinche del lumpen, seguido por la pasividad cómplice del gobernante de turno, ya que se exigirá que en cada Cámara concurra el voto conforme de los tres quintos de los diputados y senadores en ejercicio.
Cristián Meza