Principios que no se improvisan
Chile tiene todo el derecho a tomar decisiones diplomáticas que considere coherentes con su visión de derechos humanos. Lo preocupante es cuándo y cómo se hace. A pocos días de la Cuenta Pública y en medio del escándalo más serio en materia de probidad que ha enfrentado este gobierno, cuesta no preguntarse si este gesto hacia la comunidad internacional también busca efectos internos.
Débora Calderón Kohon