El régimen de Irán llevó a cabo más de 1.630 ejecuciones durante 2025, la cifra más alta en los últimos 36 años y que representa un aumento del 68% comparado con el año anterior, cuando se ajustició a 975 personas.
Así lo informaron las organizaciones no gubernamentales Iran Human Rights (IHR), de Noruega, y Juntos Contra la Pena de Muerte (ECPM), de Francia, las que detallaron que solo 113 de esas ejecuciones fueron anunciadas por fuentes oficiales, un número que corresponde a menos del 7 % del total, frente al 9,5 % en 2024 y al 15 % en 2023.
Precisaron a la vez que casi la mitad de las muertes se produjeron por delitos relacionados con drogas, un aumento del 58 % frente al año anterior, en tanto que 37 se vincularon a cargos por violación.
De igual manera, el informe detalló que dentro de ese total al menos 48 mujeres fueron ejecutadas, lo que corresponde a un 55 % más que en 2024 y la cifra más alta en 20 años.
Alertan de cientos de potenciales ejecuciones en Irán este 2026
De acuerdo con ambas ONG, en la actualidad cientos de detenidos arriesgan correr la misma suerte tras ser acusados de crímenes capitales por tomar parte en las protestas contra el gobierno a comienzos de este año.
En esa línea, las organizaciones alertaron que si la república islámica “sobrevive a la crisis actual, existe un grave riesgo de que las ejecuciones se utilicen aún más ampliamente como herramienta de opresión y represión“.
“Al crear miedo con un promedio de cuatro o cinco ejecuciones diarias en 2025, las autoridades intentaron evitar nuevas protestas para prolongar su tambaleante mando“, declaró Mahmood Amiry-Moghaddam, director de IHR.
“La pena de muerte en Irán se utiliza como una herramienta política de opresión y represión, y las minorías étnicas y otros grupos marginados están sobrerrepresentados entre los ejecutados“, dijo por su parte el director ejecutivo de ECPM, Raphaël Chenuil-Hazan.