Una ciudadana chilena fue detenida en Estados Unidos luego de que la policía comprobó que ingresó a ese país de manera ilegal insólita e ilegalmente desde Canadá.
De acuerdo con lo reportado por la prensa norteamericana, el hecho ocurrió el pasado 13 de junio, cuando la policía de Newport recibió el reporte por parte de la Patrulla Fronteriza, tras la respectiva denuncia por parte de una residente de la ciudad.
Según dijo la mujer, la chilena se presentó en su casa y con un fuerte acento le preguntó cómo podía llegar al Motel Border. Dijo que tenía cabello rojizo, lo que ayudó a ubicarla.
Cuando el agente de la Patrulla Fronteriza Greg Bronson se le acercó, ella se negó a identificarse, argumentando que no estaba cerca de la frontera y que no tenía autoridad para interrogarla.
Debido a que la chilena se encontraba cerca de la frontera entre Canadá y Estados Unidos, el agente la detuvo para determinar su estatus migratorio, pese a que la mujer afirmó que era una residente permanente y legal.
No obstante, en la comisaría se comprobó que, si bien anteriormente había estado varias veces en Estados Unidos, las últimas veces que solicitó la visa se le había negado.
Quién es la chilena que entró a Estados Unidos por una biblioteca
Al revisar las pertenencias de la mujer, los agentes encontraron su pasaporte chileno, en el que constaba que su nombre es María Paz González Vidal, de 59 años.
Según explicó, está casada con un ciudadano estadounidense, quien no tiene trabajo y por eso no pudo patrocinarla para que ingresara nuevamente al país.
Contó que viajó de Chile a Panamá y de ahí a Montreal, y luego a Quebec, donde comenzó a buscar lugares donde sería fácil cruzar la frontera hacia Estados Unidos, y en ese momento encontró la Biblioteca Pública y Ópera Haskell, que se ubica justo en el límite entre Quebec, en Canadá, y Vermont, en Estados Unidos.
En concreto, se trata de un edificio que está dividido, ya que una parte queda en Canadá y la otra en territorio estadounidense.
La información policial apunta que González Vidal compró dos entradas: una desde Canadá y otra desde Estados Unidos, y después ingresó por el lado canadiense y salió por el lado estadounidense. Para intentar burlar a las autoridades, al interior del edificio procedió a cambiarse de ropa.
Finalmente, la ciudadana chilena se declaró culpable de ingresar ilegalmente a Estados Unidos y recibió una condena equivalente al tiempo que había pasado en prisión desde que fue detenida, además de que se la eximió de pagar la correspondiente multa.