Gloria Ana Chevesich es la flamante presidenta de la Corte Suprema, con la misión de que el Poder Judicial supere la dura crisis de legitimidad que enfrenta, tras los numerosos casos de corrupción protagonizados por sus integrantes, apuntando que es el peor trance visto por los tribunales desde la vuelta a la democracia.
En entrevista con CNN Chile, la magistrada indicó que “al tener en consideración que cinco ministros de tribunales superiores de justicia (…) es un hecho inédito, nunca antes visto. A nadie se pudo imaginar que pudiera estar pasando aquello”.
Para Chevesich, la independencia e imparcialidad que deben tener por tribunales de Justicia se vieron afectados por estos casos, sosteniendo que la Corte Suprema vio la necesidad de investigar estos hechos cuando involucró a Daniel Simpertigue en la trama bielorrusa.
“Cuando se dio a conocer por medios de prensa estos viajes con unos abogados que habían conocido una causa inmediatamente el pleno de manera unánime ordenó una investigación. Eso a mí me da cuenta de que, no sé si ha cambiado la percepción, pero se han dado cuenta de que es menester investigar, de que es mejor”, dijo la presidenta de la Suprema.
Sin embargo, reconoció que enfrentó resistencia para que estos episodios sean vistos por la Comisión de Ética, ya que no le daban validez a la instancia o no consideraban relevante mantener un control interno.
“Está este problema de falta a la probidad, que ha sido un gran problema que hemos estado viviendo durante este tiempo que se ha dilatando porque se ha ido entregando la información de manera parcelada. Entonces, nos libramos de una y viene otra. Claro, si hubiéramos sabido todo junto podríamos haber actuado más diligentemente”, argumentó.
Los casos de Antonio Ulloa y Ángela Vivanco vistos por Gloria Ana Chevesich
Pero Gloria Ana Chevesich también tuvo palabras para la situación del destituido juez Antonio Ulloa, declarando que “lo más repudiable de esta situación es que un ministro de la Corte de Apelaciones estaba actuando para que se nombrara a uno u otro, descalificando a unos u otros, y como lo dije en el pleno parecía una agencia de votos. Eso sí que es muy grave”.
En cuanto a la salida de Simpertigue, la presidenta de la Corte Suprema puntualizó que “era su obligación” haber informado los conflictos de interés que significaba su relación con los abogados involucrados en la trama bielorrusa.
“Era su obligación estampar cuando asumió aquí quiénes son sus amigos. Con cuáles abogados tiene una relación de amistad que le resta imparcialidad. Eso no lo hizo”, puntualizó.
En esta línea, sostuvo que será “dramático” para el Poder Judicial que nuevos ministros deban enfrentar cargos, pero “eso lo maneja el Ministerio Público, es el fiscal que lleva la causa quien debe solicitar las medidas privativas de libertad que estime pertinentes.