Un adolescente de 14 años, identificado como Benjamín Ortíz Ríos, fue encontrado calcinado en el sector de Las Llosyas, en Arica, luego de haberse escapado de una residencia del servicio Mejor Niñez.
De acuerdo con los primeros antecedentes, el joven habría fallecido el 16 de febrero producto de asfixia mecánica por ahorcamiento y posteriormente su cuerpo fue quemado.
El fiscal regional de Arica y Parinacota, Mario Carrera, confirmó que la muerte no fue circunstancial. “No se trató de un homicidio ocasional”, afirmó, detallando que existen indicios de planificación, como el amarre previo de la víctima y acciones destinadas a ocultar evidencia. “Hablamos de una muerte premeditada y con una crueldad manifiesta”, sostuvo.
Carrera explicó que, si bien existen “líneas ciertas de investigación”, no se entregarán mayores detalles para no entorpecer el trabajo de la Brigada de Homicidios y la Fiscalía. Asimismo, llamó a ser cuidadosos con el término “ajuste de cuentas”, aunque señaló que por la forma en que se ejecutó el crimen, el hecho estaría vinculado a bandas o crimen organizado. “Esto no fue una discusión”, recalcó.
Desde el Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia señalaron que el menor se encontraba bajo su cuidado y que, tras su desaparición, se activaron las gestiones de búsqueda correspondientes. Su director, Claudio Castillo, afirmó que el caso “va mucho más allá de la capacidad que tiene el Servicio de Protección de Menores”.
En cuanto al contexto regional, el fiscal recordó que Arica vivió su período más crítico entre 2021 y 2022, cuando a esta altura del año ya se registraban cerca de 14 homicidios. En contraste, durante 2026 se contabilizan tres casos en el mismo período, siendo este el único de febrero. Pese a la disminución y a más de 60 detenciones previas de integrantes de bandas criminales, Carrera advirtió que el crimen demuestra que el fenómeno del crimen organizado persiste. “La realidad hoy es manifiestamente distinta”, afirmó, aunque subrayó que la meta es reducir los homicidios a cero y que los responsables “vayan al lugar que corresponde, que es la cárcel”.