La Contraloría General de la República descartó la existencia de irregularidades en la entrega de almuerzos por parte de María Pía Adriasola en el casino del Palacio de La Moneda. Esto, tras el requirimiento que presentó el diputado Daniel Manoucheri (PS).
Según el informe que firmó Dorothy Pérez, el cual adelantó 24 Horas, la Primera Dama no preparó ni elaboró los alimentos, por lo que no había riesgo para quienes consumieron dichas comidas.
Ahí se consignó que no había la existencia de “una vulneración concreta a la normativa sanitaria, ni un riesgo efectivo o una transgresión verificable de los procedimientos de control y tampoco una afectación a las condiciones sanitarias del servicio“.
La resolución de Contraloría fue, entre otras, gracias a un informe realizado por la Dirección Administrativa de la Presidencia sobre lo ocurrido con Pía Adriasola, en el cual se destacó que “no implicó una intervención en el proceso de elaboración o preparación” de los almuerzos, sino que correspondió únicamente a una colaboración puntual en la etapa final del servicio“.
Además, no tuvo contacto “con las fases críticas del proceso productivo ni con labores de manipulación que pudieran afectar condiciones higiénicas o sanitarias, ni tampoco actuaciones prolongadas en el tiempo o de impacto material susceptible de comprometer su manipulación, tratándose, por el contrario, de una asistencia limitada, espontánea y de escasos minutos“.