Hace unos días, Sernageomin decretó Alerta Amarilla debido a la inusual actividad sísmica que se ha registrado en la última semana en el volcán Nevado de Longaví. La situación preocupó no solo a las autoridades pertinentes, sino que también a los habitantes de las comunas aledañas debido a que siempre ha presentado baja actividad.
Según se reportó, desde el pasado 20 de mayo se han registrado más de 400 sismos en el lugar, algunos de ellos de magnitud 3,1; 4,1 y 4,3.
Por lo mismo se decidió tomar la medida de alerta temprana preventiva para las comunas de Longaví, Linares y Colbún. Además está restringido el acceso en un radio de 3 kilómetros alrededor del volcán Longaví.
Para los especialistas, lo que ocurre se debe a movimientos por debajo del volcán. El geofísico de la Universidad Católica de Temuco, Cristian Farías, explicó a 24 Horas que “empezaron a aparecer sismos más grandes y bastantes sismos también en número (…) hay algo que se está moviendo debajo del volcán“.
En ese sentido, indicó que los movimientos sísmicos están asociados a fluidos internos, lo que podría relacionarse con el desplazamiento de magma bajo el macizo.
“Probablemente sea algún cuerpo de magma que se está metiendo debajo del volcán (…) esto puede terminar en nada o también puede ser el comienzo de una inestabilidad más grande“, advirtió Farías.