Frank Sauerbaum, director nacional de Migraciones, culpó a la administración de Gabriel Boric de “flexibilización” en los controles para permitir la llegada de más de un centenar de niños haitianos, en el marco del programa de reunificación familiar.
Sauerbaum, quien se reunió con el Fiscal Nacional, Ángel Valencia, y el director de la Unidad Anticorrupción de la Fiscalía, Eugenio Campos, se refirió a la investigación que se lleva adelante por eventual trata y tráfico de estos menores.
“Entre el año 2022 al 2025 se autorizaron 16.498 reunificaciones familiares, la mayoría de ellos menores de edad. Por lo tanto, la Contraloría hizo una investigación que se limita a un grupo muy pequeño de 105 menores, pero evidentemente son muchas personas más involucradas”, precisó el ex parlamentario.
En esta línea, detalló que “los menores de edad haitianos son mucho mayor la cantidad de los que han ingresado al país, alrededor de 16 mil que se autorizaron durante el año 2022 y 2025”.
Ante esto, Frank Sauerbaum hizo caso omisión a la postura del Ejecutivo de no buscar responsabilidades en la administración anterior y acusó al Gobierno de Gabriel Boric de una “posible flexibilización que se hizo el año 2024 para que estos niños ingresaran con mayor facilidad, producto de la situación irregular que vivía Haití”, lo que “produjo una entrada masiva de menores de edad, perdiendo el control absoluto”.
“Aquí hay múltiples denuncias que se han hecho desde el 2023, denuncias parlamentarias, investigaciones, pero a nosotros nos preocupa que el gobierno anterior, el año 2024, haya flexibilizado los criterios de ingreso de miles de niños y que haya perdido el control”, argumentó el director de Migraciones.
Sauerbaum aseveró que hay “un oficio enviado por la administración anterior en mayo del 2024 que le pide al propio Servicio de Migraciones que rebaje los trámites y facilite el ingreso de los niños dada la situación de violencia y la situación irregular que vive Haití, y eso pudo haber traído el ingreso masivo de niños”.
“Debimos haber tenido una preocupación institucional respecto a estas personas, porque fue el propio gobierno anterior, el propio ministro Elizalde, el propio director Thayer, los que vinieron a defender el ingreso de las persona al país, a las comisiones y en distintos lugares. Por lo tanto, la institucionalidad debió haber protegido a los niños”, sentenció el funcionario.