Metro de Santiago confirmó que el tren NS-74 afectado por el incendio ocurrido en la estación Santa Isabel contenía asbesto en su estructura, aunque descartó que los pasajeros o trabajadores que participaron en la emergencia hayan estado expuestos a fibras peligrosas.
La empresa explicó que el material se encontraba encapsulado y en estado sólido, por lo que no representaba un riesgo mientras no fuera intervenido.
Metro confirma presencia de asbesto en tren quemado: qué es este material y por qué activó protocolos de seguridad
El siniestro provocó la evacuación de pasajeros de la estación Santa Isabel y de otros puntos de la Línea 5, además del cierre temporal del recinto. Tras la emergencia, Metro informó que los carros involucrados, fabricados en la década de 1970, cuentan con este mineral como parte de su sistema de aislación térmica en paredes, techo y piso.
El gerente general de Metro, Felipe Bravo, explicó que “poseen asbesto en una condición sólida no friable, que recubre como aislante térmico las paredes de los coches”. Además, detalló que el material solo puede convertirse en un peligro cuando es manipulado de manera que libere partículas al ambiente. “Solo puede llegar a tener algún tipo de riesgo cuando uno lo lija o lo perfora y se desprende hacia el aire”, señaló.
Desde la empresa aseguraron que durante el incendio se realizaron mediciones para verificar si existía presencia de fibras de asbesto suspendidas, descartando esa posibilidad. También indicaron que los equipos de emergencia utilizaron elementos de protección adecuados durante las labores realizadas en el lugar.
El asbesto es un mineral utilizado durante décadas por su resistencia al calor y capacidad aislante, pero su inhalación prolongada puede generar enfermedades respiratorias graves como asbestosis, cáncer pulmonar y mesotelioma.