El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, advirtió que existe una “cifra récord” de población penal extranjera, lo cual ha desencadenado en que Chile enfrente un nivel histórico de hacinamiento en las cárceles.
Bajo este contexto, el secretario de Estado aseveró que impulsará un plan de inversión superior a los US$3.000 millones para crear 20.000 nuevas plazas penitenciarias.
En conversación con Radio Duna, Arrau afirmó que los reclusos extranjeros pasaron de ser 2.000 a 10.000 en una década, “pero además tenemos otras 60.000 personas en régimen abierto, en arrestos domiciliarios, con tobilleras. Tenemos cerca de un 150% de hacinamiento“.
En esa línea, el titular de Seguridad reconoció que “resolver esto va a tomar tiempo, por lo mismo el presidente anunció un plan de construcción de cárceles por más de 3.000 millones de dólares, para 20.000 plazas nuevas“.
El plan de construcción y ampliación de cárceles
“La construcción del penal El Arenal en Copiapó debería comenzar en 2027, mientras que el centro penitenciario de Calama se encuentra en licitación”, comentó Arrau.
A lo que añadió: “El Gobierno busca ampliar el penal de Antofagasta, el de Alto Hospicio en Tarapacá y varias cárceles más“.
En este escenario, el ministro destacó que “el Gobierno anterior dejó aprobada una ley bastante positiva en términos del fast track para poder ampliar recintos penitenciarios que esperamos utilizarlo bastante, ahí necesitamos ayuda y estamos trabajando”.
“El objetivo también es aumentar las cárceles de máxima seguridad. Cuando hablamos de que tenemos un nivel de población extranjera y nivel ligado a crímenes organizados muy alto, tenemos que tener estos regímenes mucho más duros en los cuales queremos seguir avanzando con el tiempo, ir restringiendo las cosas que se ingresan a la cárcel y que tengamos una cárcel más dura de lo que hay hoy día”, complementó.
Para cerrar, Arrau enfatizó que “estamos avanzando, llegamos a tres cárceles con máxima seguridad implementado, esperamos a fin de año llegar con cuatro. Lo ideal es que las cárceles estén lejos de los centros urbanos”.