La detención de Camilo Huerta y y otras 43 personas, en el marco de la Operación Imperio Ámsterdam liderada por la Fiscalía de Aysén y el OS-7 de Carabineros, por los eventuales delitos de asociación ilícita para el tráfico de drogas, tráfico ilícito de drogas, desvío de cultivo, cultivo de plantas del género cannabis y lavado de activos, sacó a la luz el Dispensario Nacional.
La corporación reaccionó a esta controversia y a través de target="_blank" rel="noreferrer noopener">una declaración pública, se defendió de las acusaciones en su contra y calificó como “un acto de brutalidad sin precedentes” el actuar del Ministerio Público para allanar “y requisar sus tratamientos y a arrasar dos campos de cultivos”, junto con la detención de 70 trabajadores vinculados al Dispensario Nacional.
El organismo acusó que por esta acción se han visto afectados “los más de 16.000 socios de DN y a cerca de 10.000 socios de otros dispensarios que también habían sido allanados con sus productos requisados y sus plantaciones arrasadas”.
En esta línea, aseveró que 26 mil usuarios de cannabis medicinal no tendrán acceso a sus tratamientos, quedando “a merced del mercado informal controlado por redes de narcotráfico, exponiéndolos a productos sin trazabilidad, o a veces con Botrytis (un tipo de moho), o con residuos de fertilizantes, plaguicidas y minerales duros que afectan negativamente a la salud”.
Qué es el Dispensario Nacional
La controvertida institución se define como “una corporación que se especializa en el cannabis medicinal en Chile. Desde 2016, nos dedicamos a ofrecer información detallada sobre el uso y los beneficios del cannabis medicinal”.
Para ser socio del Dispensario Nacional se necesita ser mayor de 25 años, una receta médica digital con una vigencia menor a 90 días y que detalle la patología y el tratamiento correspondiente, además de un certificado de antecedentes.
“Al momento de firmar el contrato debe realizar un aporte de $10.000 una única vez. Ya inscrito como socio de Dispensario Nacional podrás dispensarte en cualquier sucursal de Chile”, consignó el organismo.
El Dispensario Nacional es parte de DN Medcorp SpA, cuyo máxima cabeza es Andrés Astorga Rodríguez, con el 51% de las acciones, secundado por Gino Athens Athens quien controla el 29%.
Tras ellos, aparecen Rodrigo Buzeta Quezada, Raimundo Silva Zautzik, Sebastián Risco Rodríguez, Guillermo Ginesta Bascuñán y Martín Krauss Valdés (pareja de Mara Sedini), como dueños del 20% restante.
Según la Fiscalía Regional de Aysén, esta organización “opera como un mecanismo de fachada o simulación, destinado a encubrir una actividad real de producción, abastecimiento y venta masiva de cannabis con THC”.
Cómo operaba la organización detrás del Dispensario Nacional
El Ministerio Público, según precisó La Tercera, detalló que la producción y abastecimiento de la cannabis estaba en manos de MA Botanics en un predio en Pelarco. La firma tenía un permiso del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) para cultivar marihuana con CBD, pero en realidad usaba THC, es decir, su componente psicoactivo.
A la plantación en Pelarco se sumaron otras similares en Algarrobo, Peñaflor, Curacaví, Puchuncaví/Quintero y Pirque, junto con contar con una red de logística y transporte de la droga para los distintos centros de distribución y venta, que se extendía entre Antofagasta y Puerto Montt.
“Los antecedentes permiten sostener que la Corporación de Usuarios Medicinales de Cannabis Dispensario Nacional, DN Medcorp y MA Botanics no constituyen entidades aisladas, sino partes de un mismo sistema criminal, integrado por directivos, accionistas, administradores, encargados de locales, cultivadores, transportistas, operadores y receptores de fondos, todos coordinados en torno a un objetivo común: traficar ilícitamente cannabis y sus derivados, con la finalidad de obtener importantes ganancias económicas”, argumentó la Fiscalía.