Secciones
Política

Squella critica a quienes vinculan la salida de Salazar con la investigación a la USS y los tilda de “mala leche”

José Miguel Salazar dejó el cargo de superintendente tras darse a conocer que se presentaron cargos contra la USS por 15 contrataciones irregulares y pagos indebidos.

AGENCIA UNO/ARCHIVO.

El senador y líder del Partido Republicano, Arturo Squella, criticó duramente a quienes vinculan la renuncia del superintendente de Educación Superior, José Miguel Salazar, con una investigación que podría derivar en sanciones para la Universidad San Sebastián (USS), calificando esas insinuaciones de “mala leche”.

La semana pasada se confirmó la salida de Salazar, y desde el Ejecutivo señalaron que esta decisión respondió a un proceso de evaluación de jefaturas.

Sin embargo, la oposición cuestionó la renuncia, dado que ocurrió justo cuando la Superintendencia se preparaba para anunciar posibles sanciones por irregularidades en sobresueldos y contrataciones en la USS, donde estarían involucrados, entre otros, Marcela Cubillos, el ex fiscal Manuel Guerra y el propio Arturo Squella.

 “Algunos más suspicaces todavía dirían que esta información sale a la vista precisamente porque se estaba llevando un juicio con un ex fiscal, que en su tiempo fue profesor de la misma universidad, y tratan de involucrarnos a nosotros en ese mismo saco para generar algún tipo de duda“, dijo.

“Esa suspicacia, obviamente, molesta, porque trata de empañar un trabajo que desarrollamos con profundo cariño en el ámbito académico”, apuntó.

Asimismo Squella dijo: “Estuve más de 7, 8 años. (…) Yo debo haber contribuido al menos en la formación profesional de unas 1.000 personas, siendo directivo de varias iniciativas en la universidad”.

“Es solo mala leche lo que yo veo detrás de esas publicaciones en las redes sociales, porque tratan de igualar condiciones que son totalmente distintas“.

“Más aún, porque meten dentro de la información a personas que se sabe que tenían sueldos muy altos; por supuesto, el caso de uno no es ni la mitad ni un tercio, y no lo declaran, porque seguramente quienes tenían acceso a información sí sabían cuáles son los montos de cada uno de los sueldos de las personas, pero no lo hacen precisamente para jugar con las suspicacias”, advirtió.

“Yo encuentro que esa manera de hacer política hace daño, pero la verdad es que a nosotros nos da exactamente lo mismo, seguimos avanzando”, añadió.

Notas relacionadas







Bachelet III: esta vez es personal

Bachelet III: esta vez es personal

Puede que esta vez de nuevo sienta que es ella o la nada, que una vez más sienta que debe servir a los que ama y darles voz a los que se están quedando sin voz. Creo que sería un error trascendental, tanto humano como político, pero es difícil, tanto en lo humano como en lo político, descartar ese error.

Foto del Columnista Rafael Gumucio Rafael Gumucio

La cobardía y la dignidad

La cobardía y la dignidad

Esos agresores no son un accidente, ni un puñado que se salió de control, ni la excepción que confirma la regla pacífica, como a algunos les acomoda convencerse. Son la expresión coherente de una convicción que una parte de la izquierda chilena nunca ha abandonado, la de que la calle otorga derechos que las urnas niegan.

Foto del Columnista Juan José Santa Cruz Juan José Santa Cruz