Hace nueve meses atrás y en momentos en que los aspirantes a la Presidencia de la República eran ocho, el entonces candidato José Antonio Kast presentaba el plan “Desafío 90”. Flanqueado por el presidente y la secretaria general del Partido Republicano, Arturo Squella y Ruth Hurtado, además de la directora ejecutiva de Ideas Republicanas, Carmen Soza, Kast anunciaba la flamante incorporación a su equipo de Bernardo Fontaine.
“Veo que aquí está la fuerza y la decisión del cambio. Y no se trata de cualquier cambio, se trata de un cambio urgente. Porque los chilenos no podemos seguir sometidos al empantanamiento de este gobierno, a la inseguridad, al desempleo, a la crisis social que vivimos. Todas estas emergencias son las que pretendemos enfrentar en forma eficaz y rápida a través primero de un plan para los primeros 90 días de gobierno y después subsiguientemente para los siguientes días”, anunciaba el economista, recién anunciado como el cerebro del Desafío 90.
El 9 de enero Fontaine acudió a La Gloria 88, en Las Condes, donde se emplazaba la Oficina del Presidente Electo (OPE) para entregar las propuestas contenidas en el Desafío 90. En ese entonces, trascendió que el documento contenía 90 iniciativas legislativas, regulatorias y de gestión. Si bien Fontaine no sería el encargado de estar a la cabeza del plan a partir del 11 de marzo como anunció Kast, debido a que pronto fue fichado como el sucesor de Máximo Pacheco en Codelco, lo cierto es que los avances de esta hoja de ruta de igual manera fueron monitoreados semanalmente por el Segundo Piso, según consigna Emol.
El avance del plan ha cobrado aún más relevancia por la cercanía de la primera cuenta pública de Kast del 1 de junio y porque el plazo autoimpuesto de 90 días se cumplirá tan solo ocho días después de esa fecha. En el documento elaborado por Fontaine, hay una serie de lineamientos estratégicos como saturar el debate público con reformas o que cada uno de los ministros entregue un relato pormenorizado del “mal estado” en el que recibieron la cartera.
Proyectos que nunca ingresaron y otros que modificaron su ruta
La hoja de ruta de Fontaine también propone una serie de proyectos de ley que el Gobierno debía presentar en sus primeros 90 días en el poder. Para el primer día, por ejemplo, se planificaba ingresar un proyecto que permitiera la intervención de zonas críticas a través de un despliegue de la Fuerza de Tarea Conjunta y uno que implemente un sistema carcelario basado en el modelo italiano para los jefes de la mafia. Este último, de hecho, es parte del denominado Plan Cancerbero, que contenía una serie de medidas que endurecían el control penitenciario y que fue anunciado por Kast en campaña. Ninguno de ellos, hasta el cierre de esta edición, fue ingresado por el Ejecutivo al Congreso.
Otros sí han sido implementados en plazos y formatos distintos. A inicios de mayo, y no en marzo como se delineaba en el plan, el Ejecutivo anunció indicaciones para el proyecto que tipifica como delito el ingreso clandestino al país. También, en lugar de una iniciativa en el Congreso para sancionar a empresas que contraten migrantes irregulares, el pasado lunes el gobierno anunció que se notificará a las compañías que tengan personas en esa calidad, pues están cotizando en el sistema de AFP sin poder hacerlo legalmente.
Entre las acciones de gestión que se prometían para los primeros días y que sí se cumplieron, destaca la construcción de zanjas en la zona norte como parte del plan Escudo Fronterizo y la declaración de alerta sanitaria oncológica para resolver las listas de espera en esa área. También varias de las medidas tributarias como la rebaja del impuesto corporativo, la exención del pago de contribuciones a mayores de 65 años y la invariabilidad tributaria fueron fusionadas para incorporarse al proyecto de reconstrucción nacional.
En el área tributaria, de momento, no han prosperado otras medidas contenidas en el plan, como la derogación de la Ley Lafkenche o retirar e reglamento de cambio climático. Otro punto proponía suspender la negociación y acuerdos para el litio de Codelco-ENAMI.
Otras medidas han sido únicamente anunciadas. Pese a que se proyectaba para el 25 de marzo, el ministro de Vivienda, Iván Poduje, manifestó que para el segundo semestre de este año podría ampliarse el Fondo de Garantías Especiales (FOGAES).
Las deudas en seguridad y proyectos emblemáticos
El plan de Fontaine fijaba una serie de objetivos vinculados a la seguridad —el eje de campaña de Kast—que debían estar en marcha antes del 11 de abril, pero que hasta el cierre de esta edición no se han concretado. Entre ellos figura la creación del Registro Único de Vándalos, el censo general para clasificar presos por nivel de peligrosidad e implementar un registro biométrico y el el traslado de presos de alta peligrosidad a la cárcel La Laguna de Talca.
Otros aspectos pendientes forman parte del Plan Cancerbero, como la restricción de visitas, salidas y encomiendas en todas las cárceles a nivel nacional. EL DÍNAMO consultó al Ministerio de Seguridad y al Ministerio de Justicia en qué cartera estaba radicada la implementación de este plan, pero no obtuvo respuesta.
Por otra parte, en el plan se hacía alusión a una serie de medidas emblemáticas que quedaron pendientes de la administración anterior, como el fondo para el Financiamiento a la Educación Superior (FES) y el proyecto de sala cuna universal. En ese sentido, se fijaba como objetivo ingresar un proyecto para reemplazar el FES, recatando el mecanismo de cobranza y modificar el ya existente de sala cuna, para que se financie “con ingresos fiscales y/o con los saldos del seguro de cesantía y no con cargo al empleador”.
Algunos de los puntos que han mostrado avance son la presentación de paquete de reformas legales para fortalecer la seguridad en los colegios —el proyecto Escuelas Protegidas—, el nuevo reglamento para la Ley Uber y las citaciones al comité de ministros para aprobar proyectos de inversión estancados. En este último ítem, por ejemplo, el 31 de marzo se destrabaron más de US$ 1.000 millones de inversión al emitirse una resolución favorable para tres proyectos de energía renovable.